Con un modelo económico cuyos saldos de pobreza extrema y profunda desigualdad social están a la vista, y una reforma electoral que paró en seco el tránsito a la democracia, México ha perdido su rumbo, afirmó hoy el senador Dante Delgado al participar en nombre de Convergencia en el tercer foro de debate sobre propuestas electorales, organizado por el IFE.
Al debatirse el tema “Economía y empleo”, el coordinador de la bancada convergente en el Senado dijo que México vive una crisis dentro de la crisis, en buena medida promovida por el retiro de la función reguladora del estado.
Se han conjuntado, añadió, la crisis económica internacional, que golpea a las de por sí débiles estructuras de la economía mexicana; la violencia desatada por la delincuencia organizada y la evidente regresión autoritaria alimentada por una reforma electoral regresiva.
En un escenario de pérdida de empleos, elevación de precios de la canasta básica, caída del valor adquisitivo del peso y goce de privilegios para pocos con exclusión social de muchos, el PAN y el PRI le dicen una cosa al pueblo y hacen otra en el Congreso, acusó el legislador, y precisó:
“Senadores y diputados del PAN y del PRI aprobaron la creación del impuesto IETU, que afecta a emprendedores, comerciantes, industriales, productores; aprobaron mayores impuestos a las gasolinas y al diesel, lo que afecta a transportistas, empresarios, productores y directamente a los usuarios del transporte público por el aumento de las tarifas; aprobaron el impuesto a los depósitos bancarios en efectivo, que afecta a todos los sectores productivos y en especial a quienes viven en casi 2 mil municipios donde no hay bancos.”
Agregó Dante Delgado: “¿Se imaginan ustedes a un productor rural o campesino que entrega su producción o ganado a cambio de un cheque de un comprador ocasional? ¿Creen ustedes justo que a pesar de los bajos precios de sus productos tengan que pagar además el 2 por ciento de su venta en efectivo? Dicen una cosa al pueblo y hacen otra en el Congreso”.
Se refirió a la caída de los ingresos petroleros, las remesas de los trabajadores migratorios y los ingresos por turismo internacional., así como al hecho de que la industria y el campo están abandonados..Y contrastó: la economía mundial ha crecido 4.5% en promedio en los últimos cinco años y la de México en 2.5%, y sigue decreciendo.