Miami (EEUU), 18 mar (EFE).
- La esperada revancha entre Estados Unidos y Venezuela en el último partido de la segunda ronda del Clásico Mundial de Béisbol no fue tal después de comprobar, una vez más, la superioridad de la "Vinotinto", que dio otra exhibición de juego completo para ganar por 10-6. No hubo revancha, sino la confirmación de un equipo venezolano imparable y poderoso que volvió a ser superior en todos los apartados del juego a Estados Unidos para quedar primero del Grupo 2, e irse de Miami invicto en la segunda ronda.
Ahora, Venezuela viaja a Los Ángeles como el equipo favorito a luchar por el título de campeón, cuando el próximo sábado se enfrente en el Dodger Stadium al segundo clasificado del Grupo 1, con sede en San Diego, que todavía tendrán que definir Corea del Sur, Japón y Cuba.
El manejador de Venezuela, Luis Sojo, que está teniendo una labor impecable en el puesto, ya tiene definido al abridor del próximo sábado, que será el derecho Carlos Silva.
Mientras que Estados Unidos jugará el domingo la segunda semifinal contra el primer clasificado y también el piloto del equipo de las barras y las estrellas, Davey Johnson, ha elegido al derecho Jake Peavy para que inicie las acciones en el montículo.
El abridor Armando Galarraga se combino con cinco relevista para mantener ganador al pitcheo de Venezuela, mientras que Max Ramírez lidero el bateo explosivo de la "Vinotinto" al conseguir jonrón de tres carreras y el Miguel Cabrera, que salió como designado impulsó también un par de carreras, las mismas que tuvo Henry Blanco.
Galarraga (1-0) se quedo con el triunfo después de trabajar tres entradas y un tercio y ceder ocho imparables con tres carreras, dos fueron limpias, dio tres bases por bolas y sacó tres ponches.
El cerrador estelar Francisco Rodríguez se encargó de sacar los tres últimos "outs" del partido para Venezuela sin permitir hit ni carrera, manteniendo en blanco su casilla de promedio de efectividad.
La derrota fue para el abridor Jeremy Guthrie (0-2) que sólo aguanto una entrada y dos tercios después de ser castigado con siete imparables y seis carreras, cuatro fueron sucias, no dio bases por bolas ni sacó ningún ponche.
La victoria fue la segunda consecutiva que Venezuela ha logrado en el Clásico frente a Estados Unidos después de ganar por 5-3 en la partido de definición del primer lugar del Grupo C, disputado en la sede de Toronto (Canadá).
Estados Unidos había ganado a Venezuela por paliza de 15-6 en el primer partido que ambos equipos disputaron al inicio del torneo y desde entonces la "Vinotinto" se ha convertido en el equipo a batir en la segunda edición del Clásico Mundial de Béisbol.
Venezuela concluyó el partido con 15 imparables, incluido el jonrón de tres carreras de Ramírez, y los dobles de Cabrera, Blanco y José López.
Estados Unidos también fabricó 12 imparables, pero la defensa y el pitcheo de Venezuela no les permitió que 11 corredores se quedasen en circulación.
Con una asistencia de 16.575 espectadores, en su mayoría venezolanos, desafiaron las adversas condiciones climatológicas con lluvia que forzó el aplazamiento por una hora antes que diese comienzo el partido y luego se mantuvo cayendo durante todo el juego.
Nada desanimó a los seguidores venezolanos que animaron constantemente a su equipo, incluido al jardinero Magglio Ordóñez, que al principio abuchearon por haber manifestado su apoyo al presidente venezolano Hugo Chávez, pero luego al pegar un sencillo impulsador en la segunda entrada, cuando lograron racimo de seis anotaciones, también lo aplaudieron.
Estados Unidos, con una nueva baja esta vez del primera base estelar Kevin Youkilis, de los Medias Rojas de Boston, al sentir molestias en el tobillo izquierdo, obligó al piloto Davey Johnson a colocar en la inicial a Adam Dunn, y el experimento no funcionó.
Dunn confirmó que no era su posición ideal y cometió un error con un lanzamiento salvaje que permitió a Venezuela anotar cuatro carreras sucias, y ahí comenzó el principio y final para Estados Unidos, que esta vez no pudo hacer el "milagro" de la noche anterior frente a Puerto Rico.
El pitcheo del "bullpen" de Venezuela estuvo intratable con el estelar Rodríguez que volvió a simbolizar todo el poder y calidad que tiene la "Vinotinto" que cada vez está más cerca de acercarse al sueño de luchar por el título del Clásico Mundial.
"La baja de Kevin nos dejo sin opción en la primera base y ante esta realidad de las lesiones nada podemos hacer cuando además enfrente estuvo un equipo que siguió jugando un gran béisbol", declaró Johnson.
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