México, 15 Ene (Notimex).- La industria restaurantera pronostica que sus ventas en 2009 caerán en 10 por ciento, como resultado de la crisis económica, la ley antitabaco y el encarecimiento de insumos.El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Francisco Mijares Noriega, aclaró que por ahora no ha habido cierre de negocios. El dirigente gremial, quien asumió por tercer año consecutivo la presidencia de la Cámara, explicó que los insumos se encarecieron hasta en 12 por ciento el último año, mientras los restaurantes sólo subieron precios de sus platillos entre 5.0 y 7.0 por ciento para no perder clientela.Mijares Noriega recordó que la industria cerró 2008 con un crecimiento de cero por ciento, por lo que estimó para este año un decrecimiento de 10 por ciento.Ante esa situación, insistió en reactivar la propuesta de la deducibilidad en el consumo de alimentos en los restaurantes y aplazar la ley antitabaco."El año pasado hicimos una propuesta a la Secretaría de Hacienda consistente en 50 por ciento de la deducibilidad y con ciertos candados, como el que los consumos sean de lunes a viernes y pagados con tarjeta de crédito, para que tampoco pueda existir dispendios".En cuanto a la ley antitabaco, dijo que impactó de manera negativa en el Distrito Federal, al causar una caída de 15 a 30 por ciento según el tipo de negocio, por lo que pidió que en el caso de la Ley de Protección a los no Fumadores que se avecina a nivel nacional sea aplazada en lo que pasa la crisis económica.Lamentó que los promotores de la ley antitabaco en la capital del país sostengan que no ha afectado a los restaurantes."Por supuesto que quien precipitó esta ley se defiende como gato boca arriba, que nos digan cuándo van a quitar los más de 70 mil puestos de comida ambulante, donde hay un costo mayor en la salud por comer en la vía pública", cuestionó el dirigente, al aclarar que lo que menos desea la Canirac es despedir empleados.Refirió que han cambiado los hábitos de consumo, porque quizá "tenemos el mismo número de comensales, pero el cheque promedio ha disminuido porque la gente, por la situación económica, ha emigrado a desayunar y no a comer ni cenar".