Río de Janeiro, 14 ene (EFE).- El gobierno brasileño concedió el estatus de refugiado político al ex miembro de las Brigadas Rojas el italiano Cesare Battisti, cuya extradición era solicitada por Italia para cumplir una condena por cuatro homicidios, en una decisión que fue rápidamente cuestionada por el presidente del Congreso.

El Gobierno divulgó anoche la decisión del ministro de Justicia, Tarso Genro, de concederle el refugio a Battisti por considerar válidos sus argumentos de que es "perseguido por sus opiniones políticas".

Battisti, ex miembro del grupo radical de izquierda Proletarios Armados para el Comunismo, fue condenado a prisión perpetua en Italia por cuatro homicidios ocurridos en la década del setenta.

El ex activista y escritor italiano, arrestado en Río de Janeiro en 2007 y que aguardaba en una penitenciaria de Brasilia a la decisión del Supremo Tribunal Federal sobre su extradición, será puesto en libertad este misma semana y podrá vivir en Brasil como refugiado político.

La decisión del ministro contrarió una anterior del Comité Nacional de Refugiados (Conare), organismo vinculado al Ministerio de Justicia, y otra del Ministerio Público, que no consideraban que Battisti cumpliese los requisitos para ser beneficiado con el refugio político.

La concesión del refugio, por lo mismo, generó hoy una primera crítica del presidente del Congreso, senador Garivaldi Alves, que la consideró precipitada.

"Parece una actitud precipitada del ministro de Justicia, ya que había un parecer contrario del procurador general de la República. Además de precipitada es arriesgada en lo que se refiere a las consecuencias políticas en relación a Italia", afirmó Alves.

El gobierno italiano había hecho varias gestiones directas para conseguir la extradición, incluyendo conversaciones telefónicas directas del ministro de Justicia de Italia, Clemente Mastella.

Según el informe presentado por Tarso, Battisti vivió diez años en Francia amparado por el refugio concedido entonces en ese país a militantes que renunciasen a la lucha armada, pero la decisión fue revisada cuando Italia le solicitó la extradición al entonces entrante presidente Jaques Chirac.

"Su abrigo en territorio francés fue anulado por razones eminentemente políticas", asegura el ministro brasileño en su decisión.

El Ministerio de Justicia alega igualmente que Battisti fue condenado por el testimonio de su ex compañero en la organización izquierdista Pietro Mutti, que fue premiado por su delación, y sin ninguna prueba pericial.

Battisti apeló al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva para permanecer en Brasil, donde se refugió en 2004 tras huir de Francia, por considerarse un perseguido político.

"Estoy seguro de que seré blanco de venganza si voy a Italia", dijo Battisti en una entrevista publicada esta semana por la revista Época.

Battisti vivió 11 años en Francia como exiliado político y escapó de aquel país cuando supo que sería extraditado a Italia. Padece hepatitis B y úlcera gástrica y actualmente se dedica a escribir.