Nuevo Laredo (México), 8 ene (EFE).- Cientos de comerciantes mexicanos de autos usados realizaron hoy una protesta en Nuevo Laredo y Matamoros, localidades del norte del país y fronterizas con EE.UU., contra el decreto que establece nuevas reglas de importación desde el 1 de enero pasado.

El alcalde de Nuevo Laredo, Ramón Garza Barrios, anunció que espera reunirse con funcionarios de Hacienda y diputados para pedirles que reconsideren las reglas que se aplican en la importación de vehículos motrices extranjeros, incluyendo los de Estados Unidos.

"El actual tabulador está fuera de toda realidad, porque además de fomentar el contrabando de unidades motrices extranjeras en el país, perjudicará a miles de ciudadanos que no pueden adquirir un vehículo mexicano", indicó el alcalde.

Dirigentes de la Cámara Nacional de Comercio y de la Unión de Comerciantes de Autos Usados solicitaron su intervención para que el Gobierno reconsidere el nuevo tabulador de importaciones de vehículos establecido en el decreto.

Según el presidente de la Asociación de Vendedores y Compradores de Autos Usados en Nuevo Laredo, Roberto Hierro Mendoza, el incremento en impuestos es de hasta 300 por ciento en algunos casos.

La medida salió publicada en el Diario Oficial de la Federación el 24 y 31 de diciembre de 2008 y contempla incrementos en el trámite de importación de algunos vehículos usados.

La normativa establece que los automóviles con menos de diez años de antigüedad podrán ser importados pagando un arancel del 10 por ciento sobre el valor del carro o presentando un certificado de origen emitido directamente por las armadoras donde se declare que el vehículo fue manufacturado en su territorio.

El nuevo esquema podría mermar los ingresos de unas 60.000 familias de toda la franja fronteriza que se dedican a este negocio, apuntaron los participantes en la movilización.

"Nosotros vamos a defender a todos por igual, a ciudadanos y comerciantes que viven de la venta de vehículos extranjeros, además de que estamos en contra de que se fomente el contrabando de vehículos en nuestro país", agregó el alcalde.

Propietarios de negocios de autos usados y agentes aduaneros aseguraron que la venta de vehículos usados estadounidenses y canadienses se ha desplomado en las primeras semanas del año.

Solo en Nuevo Laredo, en lo que va de 2009, se han importado 18 unidades, mientras que en diciembre pasado fueron 1.500 unidades por día las que llegaron.