México, 8 ene (EFE).- El escritor mexicano Ignacio Padilla aseguró hoy a Efe que "el género por excelencia del siglo XXI" debería ser el cuento por tratarse de una época con "un tempo voraz", donde el mundo se mueve "de forma vertiginosa".
Sin embargo admitió que eso no está ocurriendo y son otras formas de ficción las que perduran, agregó el reciente ganador del Premio Málaga de Ensayo "José María González Ruiz 2008", en España, y el "Juan Rulfo" de cuento en Francia.
"La gente está prefiriendo el no tiempo o el tiempo pausado de la novela contra el tempo vertiginoso del cuento, supongo que porque están tratando de equilibrarse", lamentó Padilla (México, 1968), cuyo último libro, "El androide y las quimeras" (2008), reúne doce cuentos que giran alrededor de la mujer.
Padilla alabó el trabajo de ciertas editoriales, como la española Páginas de Espuma, donde publica, "que no solo están apostando por el género cuentístico, sino demostrando que sí hay lectores, solo que hay que educarlos".
"También hay que educarse como escritor para dar importancia al cuento, sobre todo los que tenemos la bendición o la maldición de ser cuentistas que a veces escribimos novelas", agregó el autor mexicano.
En su opinión hay casos "dramáticos" de grandes cuentistas que en los últimos cincuenta años dejaron de dedicarse a ello "porque el mercado no estaba pidiendo ese género", como ocurrió con el italiano Antonio Tabucchi o el mexicano Carlos Fuentes.
"Yo no puedo renunciar a escribir cuentos, estoy enfermo de eso", bromeó Padilla.
Explicó que a él los cuentos "le surgen" durante años y cuando se percata de que tienen un tema en común los transforma en libros, como sucedió con el tema de las mujeres en "El androide y las quimeras" o con los viajes en "Las antípodas y el siglo" (2001), segundo y primer volumen de la tetralogía "Micropedia".
En su último libro por primera vez Padilla utilizó a personajes reales de forma expresa en sus relatos, un ejercicio para recuperar "el contacto con lo fantástico de la realidad, en lugar de con lo fantástico de la literatura", como hacía hasta ahora.
"Somos una generación podrida en literatura, demasiado literaria", dijo en referencia a la llamada "Generación X", nacida a finales de la década de los sesenta del siglo pasado.
Explicó que su generación "nació después de que la fiesta ya había terminado": "Había terminado Vietnam, los Beatles ya se habían separado, el hombre estaba por llegar a la luna para descubrir que no era ni de oro ni de queso", apuntó.
"Es una generación que fue marcada con la equis como una supuesta generación del desencanto, pero no es cierto. La generación de mis padres era la del desencanto, la nuestra no tuvo tiempo de encantarse con nada", sostuvo.
"No tuvo contienda, no tuvo consigna, no tuvo Vietnam, no tuvo viajes espaciales, solo tuvo la literatura por un lado y el cine y la televisión por otro. La ficción fue nuestra contienda", aseguró.
Para el escritor esa es la razón por la cual él y sus coetáneos han producido literatura tan precozmente.
No obstante consideró que los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York ocurridos el 11 de septiembre de 2001 fueron el detonante para que su generación madurase.
"De pronto descubrimos que no basta con la literatura para existir en el mundo real", concluyó.