Dallas, 14 Dic (Notimex).- La quiebra esta semana de Tribune, la compañía editora de Los Angeles Times y el Chicago Tribune, dos de los principales diarios de Estados Unidos, evidencia la grave situación económica por la que atraviesa la prensa escrita en este país.

La recesión económica ha venido a acelerar el prolongado y lento declive de los periódicos estadunidenses, afectados por los nuevos modelos de distribución de noticias a través de internet y otros medios electrónicos.

El mismo lunes en que Tribune anunció su bancarrota, The New York Times, uno de los iconos del periodismo en este país y en el mundo, comentó que podría hipotecar el edificio que alberga sus oficinas generales en Times Square para reducir su deuda.

Esta semana, se informo también que The Miami Herald, propiedad de McClatchy, la tercera mayor cadena de diarios en Estados Unidos está en venta, conforme la compañía busca deshacerse de sus principales bienes afectada por deudas y caída de ingresos.

Al igual que The Miami Herald, al menos otros 30 periódicos que atienden mercados importantes están en venta a lo largo de del país, además de cientos de semanarios.

Los periódicos operan desde hace al menos tres años en una atmósfera de incertidumbre y temor ante la continua caída de ingresos por falta de anunciantes.

De acuerdo con fuentes de la industria, los diarios del país registraron en el 2008 una caída de casi 25 por ciento en sus ingresos para registrar ventas por un total de 38 mil millones de dólares, un declive de casi 12 mil millones de dólares en relación a 2005.

Tan solo en el tercer trimestre de este año (julio-septiembre las ventas cayeron en unos dos mil millones de dólares, una marca record, impulsada por la fuerte disminución en los ingresos por anuncios clasificados.

Los resultados del cuarto y último trimestre del año podrían ser peores ante el agravamiento de la recesión económica en ese periodo.

Los editores han establecido en forma sistemática recortes y medidas de ahorro y se alistan ahora para implementar incluso acciones de contingencia que hasta hace poco hubieran sido impensables.

La próxima semana se espera que la compañía Media Partnership L.P., que administra los periódicos Detroit Free Press Detroit News, anuncie que dejará de distribuir sus ediciones impresas a las casas, de acuerdo con fuentes cercanas a la compañía.

La decisión final aún no ha sido asumida, pero de acuerdo con las fuentes, el escenario es que este martes el Detroit Free Press y el Detroit News dejen de ser distribuidos a los hogares de sus suscriptores, a excepción de los días más lucrativos, jueves, viernes y domingos.

El modelo, de eliminar las ediciones impresas ciertos días a la semana, podría ser aplicado también por otros periódicos.

Las ediciones de los lunes, martes y miércoles, que tradicionalmente cuentan con el menor número de anunciantes, parecen ser las de mayor riesgo.

La lista de potenciales reducciones incluiría también la disminución de personal, el cierre de corresponsalías y la absorción de múltiples secciones del periódico en una sola para reducir el número de páginas, entre otras.

La recesión económica vino a impulsar la crisis propia de los periódicos traída por las nuevas tecnologías como la Internet.

La red ha puesto a disposición de los lectores múltiples fuentes de noticias de manera gratuita y en forma instantánea, brindando múltiples opciones de competencia a los diarios, incluso en la búsqueda de anunciantes.

Los lectores han dejado de depender ahora del periódico local para enterarse de lo que ocurre en el mundo, en el país e incluso en su propia comunidad.

Ante el temor de que 2009 pudiera ser peor que el actual, las compañías dueñas de diarios han dejado de elaborar sus tradicionales presupuestos de 12 meses y elaboran ahora solo planes trimestrales para tratar de manejar el impacto de la continua caída en los ingresos.

Los periódicos ya no están luchando por obtener utilidades, sino por mantener sus negocios solventes a flote, durante el tiempo que tome a la economía recuperarse.