Por Serafín Soto. Corresponsal
Asunción, 25 Oct (Notimex).- Paraguay confía en que Estados Unidos mantendrá invariable su política exterior con la región, con el nuevo presidente que saldrá electo en los comicios de noviembre próximo en ese país, afirmaron fuentes de la cancillería local.
En diálogo con Notimex, el canciller paraguayo Alejandro Hamed aseguró que la política exterior estadunidense y las relaciones de su país con la potencia del norte "se mantendrán inalterables" tras las elecciones presidenciales del 4 de noviembre próximo.
"Las relaciones bilaterales no tendrán por qué variar con la llegada a la Casa Blanca de un nuevo gobernante que surgirá de las próximas elecciones", dijo el ministro de Relaciones Exteriores.
Recordó que "eso ha sido así históricamente", salvo en algunos períodos de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), cuando la política de derechos humanos de Estados Unidos puso en aprietos al régimen militar que estuvo 35 años en el poder en Paraguay.
Analistas locales, en tanto, consideran que el gobierno de Lugo podría alejarse de Washington y establecer un nexo con regímenes socialistas de la región, como Venezuela, Ecuador y Bolivia, lo que el propio ex obispo católico se encargó de desmentir.
"Paraguay mantiene muy buenas relaciones con Estados Unidos", aseveró Lugo, al tiempo que aseguró que no se apegará ni a la derecha ni a la izquierda "en forma absoluta", pues prefiere mantener "buenas y firmes relaciones" con todas las naciones.
El jefe de Estado paraguayo, de hecho, tiene previsto visitar Washington a fines de este mes para reunirse en la Casa Blanca con su colega estadunidense George W. Bush.
Lugo insistió que "Paraguay mantiene muy buenas relaciones con Estados Unidos y seguiremos en esa ruta, incluso con el futuro presidente" que salga electo en los comicios de noviembre, donde contenderán el demócrata Barak Obama y el republicano John McCain.
En una reciente rueda de prensa, en la que firmó su visita a Washington, el mandatario paraguayo afirmó que en este momento los dos países "ya están estudiando nuevos acuerdos", en especial para intensificar la lucha contra la corrupción y la pobreza en Paraguay.
Lugo aclaró, asimismo, que su gobierno "no está para romper relaciones, ni para expulsar embajadores", aludiendo a incidentes diplomáticos recientes en Venezuela y Bolivia, con cuyos gobiernos se le vincula desde que asumió el cargo, en agosto pasado.
Pero dentro del gobierno también hay funcionarios de nivel que no comulgan con la fluidez de lazos con Estados Unidos, como el vicecanciller paraguayo Jorge Lara Castro, quien aseguró que su país no acepta "posturas imperialistas o hegemónicas".
Aunque aclaró que "no estoy contra la relación con Washington", Lara Castro dijo que "sí estoy contra las posturas imperialistas o hegemónicas".
"Ya no estamos en la época en que nos imponen desde el norte cómo debemos solucionar nuestras cuestiones internas, pero cualquiera sea el presidente de Estados Unidos que gane en noviembre, Paraguay no será afectado", aseveró el funcionario.