México, 4 Sep (Notimex).- La frase "Sólo los buenos sentimientos pueden unirnos, el interés jamás ha forjado uniones duraderas", de Augusto Comte, fallecido el 5 de septiembre de 1857, se convirtió en uno de los cantos de batalla de la manifestación "Iluminemos México", celebrada hace algunos días en el país.
Las palabras del filósofo francés fueron retomadas por miles de mexicanos que plasmaron el mensaje en pancartas, quienes reclamaron un alto a la inseguridad, a la delincuencia, al secuestro y a la impunidad.
Augusto Comte, cuyo nombre completo fue Isidore Marie Auguste Francois Xavier Comte, fue autor del llamado "Positivismo de la ciencia" y "Teoría de los tres estadios" con los que criticó los postulados de la Escuela Clásica.
Nació en Montpellier, Francia, el 19 de enero de 1798. Desde su juventud mostró grandes dotes para el estudio y a los 16 años comenzó a ejercer como profesor sustituto de matemáticas en el Instituto de Montpellier.
Durante ese tiempo se trasladó a París, donde ingresó a la Escuela Politécnica. En sus actividades extraescolares apoyó la causa de Napoleón con distintas acciones y la publicación de escritos, por lo que se convirtió en punto de mira de la policía.
Tras impartir clases y escribir traducciones para ganarse la vida, se hizo secretario de Saint Simon. Su relación con este personaje le hizo adquirir conciencia de los problemas políticos y sociales, además de completar su formación intelectual.
Pronto dejó ese trabajo y regresó a dar clases particulares de Filosofía Positiva, pero a causa de un desequilibrio mental fue internado durante dos años en un sanatorio.
En 1842 escribió el "Curso de Filosofía Positiva", su obra más transcendental desde el punto de vista económico y social, en la que plasmó su tesis de que la filosofía surge de la colectividad, no del individuo.
Su sentido positivista se entiende como algo útil y real, traducido en un sentimiento de solidaridad que llega a todas las clases sociales sin excepción, en consecuencia, sostenía, la ciencia tendría que abarcar aquellas actividades que promovieran desarrollo.
Expuso la popular "Teoría de los tres estadios" de la historia. Fue autor de "Un curso de filosofía positiva" y de "Por una religión de la humanidad". Asimismo criticó al pensamiento clásico, considerándolo "tendencia vana e irracional al no admitir más orden que el que se establece por sí mismo".
Comte exponía que la escuela clásica presentaba como invariable en el tiempo las leyes de la sociedad humana, sin tener en cuenta que las situaciones sociales evolucionan sin cesar y que todo es relativo, y consideraba una falacia el haber aislado uno de los móviles humanos para edificar sobre él una ciencia autónoma.
Comte opinaba que esa escuela aceptaba implícitamente que las sociedades obedecen a la misma psicología y que tiene las mismas necesidades que los individuos, sin considerar que son organismos muy diferentes, cada uno con una personalidad propia y preocupados por la propia supervivencia.