México, 4 Ago (Notimex).- El crecimiento económico de México para este año, que difícilmente llegará a 2.6 por ciento y que el Banxico sitúa entre 2.25 y 2.75 por ciento, será insuficiente para generar los empleos necesarios de acuerdo con el aumento de la población.

El académico de la Universidad Iberoamericana campus ciudad de México, José Cerro Castiglione, alertó sobre lo anterior y expuso que es preocupante la inflación, cuya estimación actual es de 5.26 por ciento, la cual supera la primera meta del gobierno, trazada en tres por ciento más menos un punto.

Es decir, con un techo de cuatro por ciento, difícil de alcanzar este año, y que el Banco de México (Banxico) considera estará entre 5.50 y seis por ciento, mismo que se reducirá en 2009.

Empero, los anteriores números corresponden al índice de inflación general, pues si se toma como base la canasta familiar el aumento es cercano a seis por ciento y en los alimentos supera el nueve por ciento.

Este rubro tendrá mayor impacto en el 10 por ciento más pobre de la población que destina cerca de 46 por ciento de sus ingresos a este satisfactor, frente a 22 por ciento que representa para el promedio de los mexicanos.

El especialista mencionó que ante esta situación se afrontó la disyuntiva de bajar las tasas de interés como elemento antirrecesivo, como lo pedía el gobierno o aumentarlas, medida que finalmente decidió el Banxico, con el fin de reducir la cantidad monetaria.

Estos cambios en la política monetaria de México se reflejaron en dos alzas en la tasa de interés el año pasado, abril y octubre, respectivamente, agregó.

También el cambio del corto como sistema de control de la oferta monetaria por la fijación de la tasa de interés líder que comenzó en 7.50 por ciento, aumentó a 7.75 por ciento el 20 de junio y el 21 de julio llegó a ocho por ciento.

El académico mencionó que mientras Estados Unidos bajó su tasa de interés líder de 5.25 a dos por ciento para contrarrestar una posible recesión, México la aumentó, diferencial que sin lugar a dudas influye en el movimiento de capitales.

Esta medida también afecta el valor del dólar, por lo que la apreciación del peso pasó de valores cercanos a 11 pesos por dólar, en diciembre pasado, a prácticamente 10 pesos en la actualidad.

Señaló que como se encontraba el tipo de cambio, la apreciación del peso puede afectar nuestra balanza de pagos negativamente en el sentido de que desmotiva las exportaciones e impulsa la importación.

"No se debe olvidar que el factor dinámico en los últimos 15 años para el crecimiento de la economía mexicana ha sido justamente el sector externo", concluyó el especialista.