A finales de 1994 se inauguró el Centro Nacional de las Artes (Cenart) como un proyecto que tenía entre sus objetivos mejorar la enseñanza artística e impulsar el arte en la Ciudad de México. Con instalaciones modernas, diseñadas por siete renombrados arquitectos mexicanos como Teodoro González de León, Ricardo Legorreta, López Baz y Calleja, la finalidad del complejo arquitectónico, conformado por escuelas, bibliotecas, foros, edificios administrativos y espacios públicos era que el conjunto resultara contemporáneo y funcional a la vez.
Lo primero se logró a la perfección, con espacios muy atractivos, inusuales para su tiempo y visualmente impactantes, aunque mal planeados en el aspecto funcional y técnico, en especial para las escuelas ya que no tomaron en cuenta las necesidades específicas de cada disciplina artística, en la Esmeralda -la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado- no entraba suficiente luz a los salones y en la Escuela Superior de Música el sonido se podía escuchar de un salón a otro, por mencionar algunos ejemplos.
Con todo y los percances, y muy a pesar de estudiantes y maestros inconformes con sus nuevos espacios, el Centro Nacional de las Artes inició sus actividades con mucho impulso. Por aquellos años había programación nacional e internacional de gran calidad en todos los recintos y prácticamente todos los días había algo que hacer o ver en el Cenart, desde cursar estudios profesionales en Teatro, Cine, Danza, Artes Plásticas y Música, asistir a conciertos, obras de teatro, espectáculos de danza, ciclos de cine, exposiciones, festivales internacionales, con una amplia cartelera para niños y adultos, tomar diplomados y seminarios -muchos de ellos abiertos a todo el público- que formaban parte de su intenso programa de Extensión Académica, documentarse en sus cuatro centros nacionales de investigación o visitar la Biblioteca de las Artes.
Hoy en el Cenart la actividad artística ha disminuido notablemente, pero si te gusta el arte, este lugar es perfecto para pasear entre sus coloridos pasillos, enterarte de los espectáculos que están en temporada y si tienes suerte presenciar algún evento gratuito en la Plaza de las Artes, uno de los foros que se ha mantenido vigente y con programación todo el año, este fin de semana termina el Ciclo de Son y en junio comienza el Ciclo de Bossa Nova los domingos a las 13:30 hrs.
Por lo pronto no hay eventos para niños, pero este paseo es una buena forma de acercarlos al arte, de enseñarles las escuelas, que conozcan un ambiente diferente, que admiren los edificios, sus colores y formas, aprovechar para platicar con ellos y contarles sobre las diferentes disciplinas artísticas. Al finalizar el paseo entre los muros del Cenart, después de la Escuela de Música hay un hermoso jardín -que han mantenido muy bien cuidado- donde los niños seguro que se van a divertir corriendo, subiendo y bajando las pequeñas montañas. El área no está restringida, es un jardín muy grande y limpio para que los niños jueguen libremente, hasta se antoja para hacer un día de campo sin salir de la Ciudad.
La experiencia será muy divertida y los niños relacionarán el arte con una vivencia alegre, lo cual es bastante positivo para su desarrollo.
Para los adultos, en el Teatro de las Artes está la obra Edip en Colofón de la Compañía Nacional de Teatro que termina temporada este 31 de mayo, y de música los últimos conciertos del XXI Foro Internacional de Música Nueva Manuel Enríquez. Si quieres saber más sobre la programación del Cenart visita www.cenart.gob.mx pero tendrás que tener paciencia porque la página es muy lenta.
Lo mejor es visitar el Centro Nacional de las Artes y enterarte de lo que hay, de cualquier forma el paseo será muy gratificante y divertido para todos.