jueves 24 de abril de 2014 | 01:44
Histórico

La nueva película del Che Guevara

Víctor Hernández

dom 18 de enero de 2009

Fui anoche a ver la nueva película de Steven Soderbergh sobre el Che Guevara.

"Che Part 1: The Argentine" se llama en inglés, ya que por motivos comerciales el estudio dividió lo que debió ser una película de 4 horas en dos películas de 2 horas: parte 1 "El Argentino" y parte 2 "El Guerrillero".

En México le pusieron "Che: El Argentino.

" La película es buena en todos los aspectos.

Buena producción, buena cinematografía (muy al estilo de Soderbergh usando diferentes tipos de filme para establecer tiempos y lugares), y muy buena actuación de Benicio del Toro como Ernesto "Che" Guevara, quien logra que nos olvidemos de que estamos viendo a Benicio del Toro y para el final de la película nos hace creer que de verdad estamos viendo al mismísimo Che.

A muchos--incluyendo a los críticos--no les ha quedado claro cual es el punto de la película.

A mi me parece muy obvio: es un regaño para Estados Unidos.

Lo primero que se pregunta en inglés al principio de la película (que es 95% en español) es esto: Si el occidente hiciera caso y mejorara los salarios y las condiciones de vida de la gente en américa latina ¿eso haría que perdiera peso la revolución cubana?

La respuesta, que no contesta el Che Guevara en la película, pero que es obvia, es SÍ.

A media película le preguntan al Che, de nuevo en inglés: "¿No es usted un individuo?

¿No es Fidel Castro un individuo?

" a lo que responde que sí lo son, pero elabora que ese no es el punto.

Palabras más, palabras menos, agrega: Si a un niño le das un juguete va a querer dos.

Si le das dos va a querer cuatro.

Esa es la naturaleza humana.

Pero abusar de los desposeídos para tener esos cuatro juguetes ¿es esa la naturaleza humana?

En estos tiempos en los que la rapiña del sisteme neoliberal ha quedado al descubierto tras el destape de cloacas de Wall Street que han aventado al mundo a una recesión, la cuestión de la condición humana que se plantea con el personaje del Che Guevara es absolutamente pertinente.

Cierra la película con una escena que es más bien un regaño para la izquierda.

Una vez que triunfó la guerrilla, y el Che se dirige a La Habana para reunirse con Fidel Castro, un grupo de sus hombres rebasa a su jeep militar en un auto de lujo.

El Che les ordena que se detengan, baja del jeep y les pone una regañada por andar manejando ese auto.

"Pero es que era de uno de los militares asesinos" trata de justificarse uno de los hombres del Che.

"Aunque haya sido del propio Batista.

Ese auto no es de usted.

Así que se va a devolver ese auto y se regresan en guagua, en jeep, o a pie.

Yo preferiría irme a pie que en un auto robado.

" Se sube el Che muy enojado a su jeep y simplemente dice "¡carajo!

" Es decir, se trata de un regaño a la borrachera del poder que le da a cualquiera que lo obtiene.

El Che, en este caso, viene a ser el símbolo de lo contrario de esa borrachera.

¿Vale la pena ver esta película?

Desde luego.

No para sumarse a la idea de la lucha armada como manera de derrocar a la derecha--yo sigo pensando que el camino a seguir es la lucha pacífica--sino para que nos quede claro qué es lo que debe cambiar precisamente para llegar a la justicia sin necesidad de tomar las armas.

PD 1: Noté que durante la película se salieron de la sala (que estaba practicamente llena) como 5 personas con cara de mamones.

Supongo que deben haber sido ultra-panistas de esos que creen que los cristeros eran mártires y no los terroristas que en realidad eran.

Ellos se lo perdieron.

PD 2: Las críticas a la película han sido muy buenas en general, aunque con este típo de películas termina pesando más la postura política del crítico.

Como en el caso de Munich, de Steven Spielberg, a los de derecha no les gustó y a los de izquierda y de centro sí.

Pero lo que no tiene perdón es lo que hiceron en una revista mexicana de cine (no voy a decir su nombre pero la edición más reciente tiene a Scarlet Johanssen en la portada): darle una calificación de 3 estrellas (de 5) cuando a "Hotel para perros" le dieron 4. Eso es dejarse llevar por el hígado y no por la razón.

PD 3: Vale la pena mencionar que en Estados Unidos la principal queja es que la película se les hizo muy larga.

No me extraña.

Realmente en Estados Unidos o no les importa quien es el Che (más allá de la foto con la boina para hacer gorras y camisetas), o lo detestan.

Está por verse cual será la evaluación que hará el público americano del Che Guevara después ver esta película.

Claro; en América Latina la película tiene otra interpretación.

El Che es parte íntegra de la historia y cada vez más paises ven a la izquierda como su preferencia electoral.

No dudo que habrá muchísima gente en México que espere con impaciencia a la segunda parte de la película luego de ver la primera.