Un buen compañero, y por cierto gran estudioso de la vida de Benito Juárez me contó una anécdota muy ilustrativa: Asistió a una boda de aristogatos, perdón, de aristócratas regiomontanos en donde él y su esposa compartieron la mesa con el ahora candidato panista a la gubernatura de Nuevo León, Fernando Elizondo y otras parejas sampetrinas.

Entre las pláticas de sobremesa comenzaron a hablar sobre el 12 de octubre conocido comúnmente como el día de la Raza, en eso una de las finas damas preguntó ¿qué se celebra el Día de la Raza?, mi compañero, de quien prefiero reservarme el nombre, estaba dispuesto a contestar a la interrogante con una explicación completa sobre el cómo, dónde, cuándo y el porqué, pero antes de poder decir palabra Elizondo se apresuró a responder: “Es el día en que llegamos los españoles a acabar con toda la indiada”.

Mi compañero quiso contestarle pero su esposa lo detuvo dándole un apretón en la pierna, pero debido a sus convicciones fue imposible mantenerlo callado y levantándose de la silla le dijo a Fernando: Disculpe señor, pero yo no puedo compartir la mesa con alguien que tiene ideas como la suyas y se retiró de ahí llevándose a su esposa con él.

¡Qué cosa! Resultó ser que Elizondo se siente parido por la mismísima reina Isabel. ¿Y será que es precisamente esa indiada a la que está pagando para que asista a sus eventos de campaña y se vuelque a las calles para decir que es el candidato consentido?

Aunque ya es bastante conocido el perfil de los panistas sorprende ese comentario racista en estos momentos de apertura e igualdad.

Ese es el verdadero y anacrónico Fernando Elizondo que quiere ocupar la gubernatura en NL.