Histórico

Un perro, sin periodicazos entiende... ¿y Calderón?

Roña Toña

18-03-2009

Lo digo por experiencia; hasta un perro de esos con fama de malos como un Pit Bull lo puedes hacer entender sin necesidad de darle un solo golpe, con periódico o sin él.

Entonces me pregunto: ¿Qué le pasa a Calderón?

Cada día es más evidente que de lo único que se sostiene es de su "Auténtica y Original Guerra contra el Narco (TM)", pero ni es auténtica ni tampoco original.

Lo peor es que no ha aprendido de los errores de los demás.

No entendió que a Crazy Bush se le fue el tiro por la culata cuando la gente de Estados Unidos se dio cuenta que las cárceles estaban sobrepobladas, no por delincuentes, sino por usuarios ocasionales de marihuana.

Y, ¡oh, sorpresa!

, Calderón va a hacer exactamente lo mismo.

Penalizar, a través de la iniciativa presidencial de combate al narcomenudeo, a los adictos a las drogas.

Esta patética iniciativa, lo único que va a logar será llenar las cárceles de gente productiva, que por el simple hecho de haber sido sorprendida con un "churrito" en la bolsa, verá su vida partida a la mitad por una medida que no tiene pies ni cabeza.

Esta iniciativa nos dice claramente que Calderón ya agotó sus recursos y no se le ocurre nada más que culpar a los más vulnerables, sin tomar en cuenta el problema de raíz: la prohibición.

En resumidas cuentas, Calderón es un bully clásico, como de secundaria.

Pero lo que no se le ocurre a Calderón es quitarle el negocio al Narco y en lugar de esto nos dice orgullosísimo que el precio de la cocaína subió en Estados Unidos.

Y sí, puede ser que haya subido pero a final de cuentas, el más afectado es el propio adicto y por consiguiente los que lo rodean.

No sé por qué no se han dado cuenta que lo que hace caras a las drogas es, nada más y nada menos, la ilegalidad.

Pero qué se puede esperar de un animal de manada, su líder ya no ladra ni mucho menos muerde y se fue con la cola entre las patas.

Lo único que le queda es segurile olfateando la cola sin miramientos; sin importar que a Crazy Bush le haya dado diarrea.

A final de cuentas le sigue siendo fiel.

Según los expertos en comportamiento canino, es normal que Felipín, como todos los perros de raza chica, inseguros y miedosos, muestre agresión hacia el nuevo amo enseñando los dientes.

Esta agresión es sólo reflejo de su miedo y bastará con que el nuevo amo, con mano firme y uno que otro periodicazo (o revistazo), le muestre quién es el que manda en la manada.

Así mismo, nos advierten, es muy probable que Felipín, al verse frustrado en su intento de dominancia, orine y defeque en su propia cama y por si esto fuera poco, es casi seguro que continúe mostrando su frustración por lo menos 3 años más.

Como se puede ver, nos tocó bailar con la más fea, pues a nadie le gusta un perro tan sucio que hace sus necesidades en su propia cama y si a esto le sumamos que Felipín fue un perro que llegó a nuestra casa (arbolada) a la de a fuerzas, me parece que no va a haber más remedio que "dormirlo".

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