No sólo los Senadores merecen una explicación por la mentira que les echó el gobierno usurpador sobre la existencia de un "boquete fiscal", para tener el pretexto de aumentar impuestos y tarifas de bienes y servicios. TODOS los mexicanos merecemos saber la verdad para que se rectifiquen las absurdas medidas que están golpeando los bolsillos de millones de mexicanos.

El coordinador de la fracción del PT, Ricardo Monreal, dijo desde la tribuna que debe citarse a comparecer al secretario de Hacienda para que explique el engaño al pueblo de México sobre ese "boquete fiscal" que no existe.

También denunció que la Secretaría de Hacienda otorgó estímulos fiscales por 6 mil 631 millones de pesos a 14 grandes contribuyentes del sector de servicios financieros, y que el gobierno despilfarró un billón 466 mil millones de pesos del fondo de estabilización, de seguros y de excedentes del Banco de México, en engordar la burocracia, los lujos y los altos salarios. Además, notificó a los Senadores, por si no lo sabían, que no se conoce el fin de 500 mil millones de pesos destinados a fideicomisos.

Cuando se iba a votar el punto propuesto por el senador Monreal, curiosamente ya no había quórum para continuar la sesión y ésta terminó sin votación.

Los legisladores que abandonaron su curul, seguramente están de acuerdo en que todo quede ahí, en una denuncia verbal.

Por eso Andrés Manuel López Obrador no quita el dedo del renglón e insiste en que el cambio que necesita el país no vendrá de arriba, de la clase política podrida.

¿Pues qué los Senadores no son representantes del pueblo y están ahí para velar por los intereses de todos y no de unos cuantos rateros?

Si la gente se entera de estos abusos, que los medios callan, seguramente exigirá cuentas y con justa razón. Por eso hay que distraer la atención con otros temas, fútbol o telenovelas, chismes sobre la vida de los "artistas", el romance de Peña Nieto con una Gaviota, lo que declara Salinas contra Zedillo después de tantos años, en fin.

¡No!, ya no permitamos el ya ni modo y mejor que la cosa quede ahí. Se trata del robo descarado del dinero que pertenece al pueblo, con el que se podrían crear empleos, dar una mejor educación y servicios de salud para todos.

La única fuerza que puede vencer a estos cínicos políticos y funcionarios corruptos es la fuerza de un pueblo informado y organizado.