La comunicación

asertiva en un grupo de personas, es fundamental para que exista el orden y la

armonía. Muchas veces pensamos que cuando algo sale mal es por culpa de otras personas

o de nosotros mismos, lo achacamos a nuestra personalidad o a nuestra actitud.

Cuando en realidad tiene que ver principalmente con la manera en la que nos

comunicamos, bien o mal, con las personas que integran el núcleo, ya sea

laboral, social o familiar.

Hablar:

Un aspecto que

tenemos que dejar en claro, es el hecho de que lo que no se dice verbalmente no

es reconocido y por lo tanto no suele ser aplicado. Muchas veces pensamos que

algo ya está implícito o sobre entendido. Por ejemplo, amas profundamente a una

persona y haces todo por demostrarlo, pero no se lo dices; poco a poco la otra

persona puede irse alejando pensando y afirmando que no es querido por su

pareja. Muchas veces terminan su relación por sentirse solos o aislados de la

otra persona y cuando se trata de investigar qué fue lo que pasó, caemos en cuenta

que no hubo la comunicación adecuada y la otra persona nunca se enteró del

profundo amor que le profesaban.

Negociación:

La negociación

es fundamental en el arte del buen comunicarse. Antes de afirmar que las cosas

son o deben ser de un modo, tenemos que comprender las necesidades del resto de

las personas que participan en los núcleos, esto con el afán de lograr que las decisiones

que se tomen favorezcan lo más posible.

Acuerdos:

Lograr acuerdos

o compromisos es fundamental, cuando uno da órdenes o indicaciones precisas

respecto a los que se espera, muchas veces no suele ser entendido o atendido.

Diferente es cuando una persona hace o genera auto compromisos en los que

define el nivel y la intensidad de compromiso que se tiene ante algo.

El tener un

acuerdo tangible es mejor que mantener cientos de acuerdos tácitos, pues el

cumplimiento de esto, repercute directamente en el bienestar de todos los que

generan el problema.

Valoración:

Es importante

valorar los aspectos de las relaciones interpersonales, esto ayudará a entender

el porqué cada individuo que conforma un equipo o núcleo es importante e

indispensable.

Vivir bien o

vivir felices, no depende de la "suerte" que se tenga para "encontrar" a las

personas perfectas. La cosa es que para muchos aparece ésa persona, pero visto

desde la otra perspectiva podemos comprender que mas que buscar aleatoriamente

a una persona, "probando suerte" para ver que tal se puede integrar a nosotros,

es saber que tal es su capacidad de analizar, reflexionar, movernos o dejar de

movernos, es decir qué tanto estamos dispuestos a dejar el "mundo cómodo" o

zona de confort, para poder enfrentarnos a nuestro ser interno y después poder

negociar una convivencia sana y repleta de necesidades personales que terminan

siendo parte de la búsqueda grupal.