Quienes vivimos en el Estado Grande, como lo hacen notar en los comerciales del Gobierno del Estado, sabemos que la historia de masacres y homicidios sin resolver, es casi el pan de todos los días, tal vez por eso a la procuradora de mi precioso lugar natal, Chihuahua,sólo le queda salir a comentar: "Tenemos los indicios suficientesque nos llevarán al esclarecimiento de la verdad". ¿Qué nos queda a los chihuahuenses más que sonreír y decir "que bien se le ve ahora ese tinte a Paty"?
El ofrecer una recompensa a quienes aporten datos sobre algún acontecimiento delictuoso, nos indica que no tienen la menor idea de quién oquiénes perpetraron el mismo. Es increíble e imperdonable que el señor Calderón diga que tiene a las personas correctas en los puestos idóneos, cuando en los dos últimos años tanto Ciudad Juárez como la ciudad capital, pasando por todos los alrededores de la sierra se han convertido en tierra de nadie.
Hace tan sólo un par de años se podía respirar un ambiente cálido y tranquilo en el que los únicos problemas que había eran los carros chuecos causando manifestaciones del Barzón frente al palacio de gobierno, o el alza a las tarifas de la luz llevaban a los agricultores a estacionar sus tractores y maquinaria en la plaza de armas. Al día de hoy cómo han cambiado las cosas. Las amas de casa van al súper y regresan asustadas de que en el estacionamiento balearon a alguien, los niños que antes oían algún sonido fuerte y lo relacionaban con cuetes como los del 16 de septiembre, ahora dicen "Seguramente están matando a alguien". Cuando antes era lo más normal ver a los niños jugando por las calles o en los parques de Ciudad Juárez, ahora lucen desiertos ante la inseguridad que prevalece día con día, lo que nos lleva a concluir que quienes están encargados de la seguridad y el orden en este país no están cumpliendo con su obligación principal.