Si nos tomamos un momento a pensar en aquellos muchachos que están cursando la preparatoria, observar el sombrío panorama que se avecina el próximo año por el alza a los impuestos, además de la creciente demanda de empleos, escuelas, alimentos y seguridad social; es concluyente que esos jóvenes, dentro de 3 o 4 años no serán más que unos desempleados medianamente preparados.
En nuestro propio discurso, ensayado mil veces por la consigna que endilga a las progenitoras de los actuales diputados y miembros de la junta de facto federal, poco o nada incluye a ese sector olvidado hasta por nosotros, los que nos decimos progresistas.
Los líderes que defienden, en la medida de sus posibilidades, los atracos que PRI-PAN cometen dentro y fuera de las cámaras legislativas, han omitido en su mensaje la inclusión de esos mexicanos que en el futuro próximo caerán en una realidad donde la falta de oportunidades será la constante y tendrán que, obligados por las necesidades más apremiantes, ceder su futuro por un empleo mal pagado, explotados y manipulados por la circunstancia que hoy, quienes supuestamente ahora decidimos por este país, les estamos dejando.
Si nos escudamos en la falsa premisa en que defendemos a todo y a todos por igual parece, dadas las evidencias, que debemos replantear a quien va dirigido el mensaje que pretende cambiar a la República; por que de seguir como vamos debemos comenzar a responsabilizarnos por nuestras omisiones.
Será el régimen derechista quien reclute en sus filas electoreras a esta masa con los medios de siempre: la televisión que vende una vida inalcanzable a costa de un par de horas de lavado de cerebro en horario triple A.
Cada uno de nosotros hemos fallado en integrar las necesidades de esos jóvenes a nuestros reclamos, a nuestras acciones.
Es marginal la cantidad de estudiantes que toman una postura política como parte integral de sus vidas por ser anacrónicas, quizás, por no encontrar coincidencias con sus propias realidades o sólo por términos más mundanos que creemos no son importantes.
Contrario a lo que creemos son los jóvenes quienes son convencidos de mejor forma por los mensajes de la derecha (basta ver la pléyade de mozuelos aplaudiendo la farsa del Voto Nulo aunque no entendieran a plenitud el mensaje) y esos mismos jóvenes, mañana desempleados y frustrados, seguirán convencidos que la derecha es la opción porque: "Lo están haciendo bien".
Nos quejamos de la ignorancia que vemos ahora, pero no hacemos mucho por formar opinión en aquellos que aún tienen la oportunidad de pensar en comunidad y no en objetos, que el futuro no es acumular riquezas sino generarlas.
Todos podemos hacer nuestra parte.
Comentarios: morfosdp@gmail.
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