Histórico

Comunicaciones y la derecha progresista

Morfo

30-10-2009

El tema de la carga impositiva extra para usuarios de telecomunicaciones en México es vasto pero a la vez sencillo.

Un país que carece de los elementos necesarios que ofrezcan la mínima competencia en la oferta de servicios en telefonía, y otras materias relacionadas como internet, sea una consecuencia natural que esos ámbitos se usen como un botín digno de piratas.

  Es claro que el señor Carlos Slim guarde silencio ante tamaña canallada que lo diputados de PRI PAN están cometiendo; dicho silencio obedece al interés que premia en el magnate por ver incrementadas sus ganancias con los impuestos venideros pues, a saber, ese aumento tributario se aplica exclusivamente a los consumidores no a los magnates de las telecomunicaciones.

En lo próximo que todos nosotros que paguemos el impuesto adicional, a telefonía celular o internet, este no llegará directamente a la hacienda pública sino que los magnates, y sus inconmensurables poderes de persuasión fiscales, guardarán para sí dicho pago extra.

Impuestos diseñados exprofeso para el enriquecimiento de unos cuantos y el empobrecimiento de millones más.

Mientras tanto los sectores de comunicación (vías y medios) tradicionales continúan en un abandono realmente patético.

Un país moderno no sólo lo es por los avances y expansión de la tecnología sino también lo es por optimizar los servicios que todo el mundo usa en cierta medida; servicio postal, carreteras,  por ejemplo.

La corta visión, centralista y ególatra, de un sector de usuarios que sólo pugna (con debilidad, además de todo) por sus propios intereses no es capaz de medir el impacto que sus demandas tendrán en las mayorías; me refiero en concreto al impuesto a Internet.

Es poco probable que dicho impuesto sea retirado pero de ser así no habría motivo alguno de festejo ya que la estrategia fiscal de la derecha redondear el aumento a telecomunicaciones en su conjunto, así que: si no es en Internet será en otro servicio igual o más necesario que este.

Un disparo en el pie, dicen por ahí.

Rebasando por la derecha.

Calderón es una persona con una personalidad bastante extraña, unas veces habla pretendiendo mucho mundo, otras veces no sabe ni comunicarse, y otras tantas se baja del banquito y habla como un ciudadano indefenso ante las atrocidades e impericias de su gobierno.

El caso más reciente es las súplicas que hace a los empresarios para que paguen impuestos, aunque sea un poquito, pues reconoce que ellos no pagan por los favoritismos de su mismo gobierno otorga a través de Secretaría de Hacienda.

De inmediato las voces oficiales forman un muro de defensa; sus análisis lejos de centrase en la contradicción que se basa en la misma existencia de Calderón en la presidencia, tratan de sentar una estrategia de control de daños al llamar a Calderón hasta progresista por sus plañideras demandas contra aquellos que, históricamente, le sentaron en la silla de Palacio Nacional para ser su pelele.

Un símil sería que la Policía Federal Preventiva se quejará que sus elementos disparan y luego preguntan.

¿Entonces quien gobierna a quien?

Ahora que han renunciado al subsecretario Jeffrey Jones (no, no es subsecretario gringo, es mexicano, aunque no lo parezca) por sus dichos acerca de los eficientes procesos de producción que tiene la industria del narco es posible que sea este quien ahora le ofrezca trabajo.

¿Quién dijo que en este país no hay empleo?

Comentarios: morfosdp@gmail.

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