Total que Paquita la del Barrio terminó disculpándose luego de que consideró antes que "mejor los niños huérfanos deberían morirse de hambre antes de ser adoptados por homosexuales. Si tuviera un hijo, jamás estaría a gusto de que estuviera con ellos", pero reiteró que sigue estando en desacuerdo con este tipo de adopciones. Con disculpa y todo el daño ya está hecho, la cantante exhibió, como muchos otros lo han hecho, el racismo que practicamos los mexicanos con nosotros mismos.Discriminamos a las comunidades indígenas, a quien tiene tez morena, a las mujeres, a quien no tiene buena apariencia, a quien no cuenta con educación, a la comunidad gay, a quienes cuentan con capacidades diferentes, en pocas palabras, a quien se deje, y aunque no se dejen también, seguimos señalándolos, increpándolos, incomodándolos.Pero Paca, como me gusta llamarla, argumenta que sus declaraciones "son en parte debido a la pobre educación que tuvo", y explicó que se crió en un pueblo en donde existen esta clase de prejuicios; pero ese argumento no es excusa, inclusive la pobre educación que tuvo, como ella misma lo dice, y su experiencia de vida en el pueblo, deberían ser razón para que la cantante considerará primordial cualquier posibilidad que permita a un niño salir de su orfandad y brindarle un mejor futuro.Es simple y llana discriminación el negarse a que una pareja gay adopte a un infante, más ahora que es bien sabido que muchos niños criados por matrimonios heterosexuales han sido víctimas de todo tipo de abusos, inclusive cuando son hijos biológicos de la pareja.Solamente nos resta estar alerta a lo que ocurre a nuestro alrededor, es nuestra obligación denunciar cualquier circunstancia sospechosa que involucre a un niño, sea criado por homosexuales, heterosexuales o bisexuales.Lo que hay que tener presente es que al final somos seres humanos, y sin importar nuestras preferencias sexuales todos tenemos las mismas alternativas: obrar bien o mal.Yo twitteo en: http://twitter.com/Martha_Aurora