En su nuevo disco Alejandro Fernández incluye el tema "Unas nalgadas", canción que según él mismo reconoció sería polémica.
. . pero divertida.
La canción es "pegajosa", pero de divertida no tiene nada, es bastante peligroso que un cantante de la talla de Alejandro Fernández, que es seguido e imitado por miles en este país, le diga a una mujer que merece una lección, que le dará "unas nalgadas con pencas de nopal", que le hará "unos rasguños con espinas de maguey" y con las espinas se le "antoja jugar gato en sus cachetes", eso definitivamente fomenta la violencia contra las mujeres.
No podemos negar nuestras raíces ni que la música ranchera tiene un lugar único en este país.
Es innegable que la figura del charro mexicano está arraigada, y es básicamente la misma que la del macho mexicano, y es la imagen que Alejandro tiene, pero él es una artista, esa es sólo una caracterización.
Pero es contra esa imagen contra la que luchamos en el mundo real, contra la del hombre que tiene permiso de engañar, de golpear, de sobajar por condición.
Ese es el hombre que se ha tratado de extirpar de esta sociedad.
Por ello es un total retroceso que se le ocurra cantar un tema en el que advierte a quien lo engañó que se merece una lección y que ésta pueden ser golpes.
No hay medias tintas en esto, no hay juegos para el oyente, entiende el mensaje como lo escucha, no le da vueltas ni lo desenvuelve, y el mensaje que Fernández envía es bastante peligroso: desquítate de la mujer que te hizo mal.
El tema de la violencia en México es un asunto delicado, una de cada tres mujeres es víctima de algún tipo de violencia en este país, la idea es ponerle un alto y no fomentarla.
Es sencillo y entendible para todos, la violencia no engendra más que violencia; nada, ni siquiera que el otro te lastime te concede el derecho de reaccionar agresivamente, antes tienes siempre la opción de alejarte.
PUBLICIDAD
blog comments powered by Disqus