La mayoría de los diputados en el Congreso, a excepción de los priistas, rechazaron subir al pleno para dictamen la aprobación de aumentar el costo de los parquímetros en Monterrey que plantea el alcalde panista Fernando Larrazábal.
Larrazábal está empeñado en conseguir dinero a como dé lugar y pretende aumentar los parquímetros de 2. 50 a 8. 50 pesos por hora, lo que convertiría a la ciudad en el estacionamiento más grande de todo México.
Los priístas están de acuerdo con la propuesta reafirmando los rumores de que el plan entre el gobernador Rodrigo Medina y el alcalde panista es trabajar "de la mano", ya se les ha visto muy juntos en diferentes eventos, hecho que ha provocado el enojo de la mayoría de los panistas en el Congreso.
A ver si el alcalde al final de su administración no sale con "la cola entre las patas" como su antecesor Adalberto Madero, quien además de estar acusado de actos de corrupción se le acusa de haberse aliado con la Oposición.
Mientras tanto Medina se ha convertido en el "showman" de la ciudad, con nula actuación a nivel política y dando a la población más circo que pan, el gobernador, al igual que sus homólogos priistas en otros estados, llegó a la silla para allanarle el camino a Enrique Peña Nieto con actos electoreros que logren colocar al partido a la cabeza en la batalla presidencial del 2012. Uno de los circos que ha armado el Gobernador nuevoleonés es la gratuidad del metro que entró en vigor el pasado domingo y terminará con el último domingo de su sexenio, y otra de las acciones contundentes es el apoyo total a la construcción del nuevo estadio de futbol Rayado en el municipio de Guadalupe, Nuevo León, con ello tendrá contento a los miles de fanáticos que consideran que el equipo, recién coronado campeón, merece una casa nueva y digna por su reciente victoria.
De antemano la ciudad no tenía ojos más que para el fut, pues la cosa empeoró con el triunfo del Monterrey, colocando al beisbol, llamado "El rey de los deportes", en franca desventaja; si ya las televisoras compraban los derechos para transmitir los partidos nada más para tenerlos enlatados, y ahora con esto el rey de los deportes, por desgracia para muchos, ha pasado a ser menos que "El príncipe de los deportes".
El más perjudicado con todo esto es Pepe Maiz, presidente del equipo de Los Sultanes de Monterrey y dueño del Estadio Monterrey, que tuvo que recurrir a rebajar el precio del boletaje para promover la asistencia a los partidos.
Ni hablar, si mientras su cuñado Natividad González Parás fue gobernador de Nuevo León no logró el menor apoyo al deporte que promueve, pues ahora que no hay quien le "eche una manita" desde adentro, menos.
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