Desde los primeros días del 2010, en la página de SDPnoticias.com apareció una nota que hacia referencia a una asociación civil que convoca mediante la página de Facebook reunir 1 millón de firmas para solicitar la renuncia de Felipe Calderón Hinojosa a la presidencia. Es de llamar la atención este grupo apartidista, ya que al revisar la página sólo se limita a reunir un millón de inconformes, sin decir cómo se va llevar acabo, bajo qué fundamentos constitucionales, y quién o quiénes serán las personas encargadas de realizar las acciones si se llegase al número propuesto como meta.

Si nos detenemos a reflexionar un poco, la propuesta pareciera una campaña caza ingenuos por parte de la derecha reaccionaria con intenciones fascistas que busque atizar más hacia una polarización mayúscula que la del 2006 dentro del terreno político y social. Pues hasta ahora, no hay bases sólidas en lo jurídico y constitucional para hacer realidad tales peticiones. A pesar que personajes como Porfirio Muñoz Ledo actual diputado por el PT, ha expresado en reiteradas ocasiones la necesidad de una renovación de mandato en situación como la que se vive actualmente, donde se tiene un gobernante producto de un fraude electoral, ostentando un cargo ilegítimamente que pone en riesgo la estabilidad y el curso de un país por sus innumerables impericias y por su visible incompetencia para asumir el cargo de estadista; todavía hay mucho por hacer referente a este tema, sin embargo ya hay personas decididas en la materia que buscan poner solución a futuros sucesos como el actual,medianteiniciativas previamente estudiadas y analizadas por un grupo de juristas de la Universidad Nacional Autónoma de México que proponen formar un Consejo de Estado que tenga como propósito apoyar y asesorar al Presidente de la República, actualizar la forma de gobierno, coadyuvar con el Congreso para el nombramiento del gabinete y por último, sentar las bases para la sustitución del mandatario por ausencia absoluta.

Para integrar el Consejo de Estado, se proponen tres tipos de miembros. Los ordinarios serían quienes hubiesen ocupado las presidencias de las mesas directivas de las cámaras de Diputados y Senadores. Los naturales serían los ministros en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y quienes se hayan desempeñado como jueces de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a propuesta del Estado mexicano, los ex titulares del Banco de México y los ex rectores de la UNAM. También se propone que a partir de 2018, que los ex presidentes de la República puedan formar parte del Consejo de Estado como miembros honorarios, con voz pero sin voto. Esta iniciativa fue publicada el día de ayer en el diario La Jornadahttp://www.jornada.unam.mx/2010/01/17/index.php?section=politicaarticle=008n1pol

Proyectos surgidos por intelectuales, académicos y especialistas independientes es lo que se requiere en estos momentos donde los poderes de facto controlan las instituciones del Estado. Acciones como estas, cierran cada vez el paso a campañas disimuladas de una lucha contra el narco, justificando la salida del ejercito a las calles como proyecto de seguridad nacional. Esta fue la mejor excusa para postrarse en la silla presidencial un jefe de Estado espurio. Por esta excelsa razón, no cabría la menor sospecha que haya provocaciones que llamen a una confrontación político-social, dándole elementos suficientes a la hambrienta extrema derecha de declarar abiertamente un Estado sitiado, coartando completamente toda posibilidad de cambio pacífico y democrático.

Como lo expresé en mi artículo fechado el 13.01.2010 publicado en este diario, México ya no necesita de levantamientos armados como único medio para deshacerse de la oligarquía. Se requiere de individuos conscientes de la necesidad imperante de construir un país con miras al siglo XXI, que le permita encarar los retos desafiantes de un mundo globalizado con un modelo que prevalezca el respeto a la propiedad privada con reglas imparciales, más no con la complacencia totalitaria de un grupo de familias acaudaladas surgidas a consecuencia de gobiernos neoliberales como ha sido durante los últimos 20 años; fortalecer la supervisión y el manejo eficiente de los recursos velando siempre las áreas estratégicas de la nación que le permita resguardarse de neo-colonizaciones practicadas frecuentemente por los países ricos.

Es cierto que hay un enorme hartazgo por un amplio sector de la sociedad por la impericia de éstos dos últimos gobiernos panistas, pero no olvidemos que esto ha sido producto de nosotros mismo; el haber creído ciegamente en el 2000 a un individuo igual de ruin como el actual, y en el 2006 habernos quedado cruzados de manos viendo cómo se repetía una vez más un fraude electoral (el anterior en 1988 por Salinas de Gortari), acompañado de una guerra sucia auspiciada por asociaciones empresariales, iglesia y televisoras.

Dejemos de cometer errores sistemáticos como sociedad y reflexionemos profundamente en este 2010 el México queremos, y lo que necesitamos hacer desde nuestro ámbito y posibilidades, que ese ejercicio nos permita ANALIZAR y LEER el mejor de los proyectos que presenten cada uno de los candidatos que se postulen como presidentes de la República en el 2012.