El respeto a los credos de cada cual, es esencial para la democracia. La congruencia también lo es. Lo digo porque, supongo, el señor Javier Sicilia es religioso y asumo también es coherente con los principios éticos y morales universales que unifican a todos los credos.
Escribió Sicilia un texto en la revista Proceso que tituló "El gatopardismo mexica", donde habla de las alianzas partidistas y opiniones personales sobre la degradación moral generalizada de los políticos. Culmina su texto con un párrafo en que brevemente expresa su propia línea en la que defiende la rectificación de las injusticias civiles. Me animo por medio de la presente a decirle a este escritor, que molesta y arremete a México el que haya utilizado la connotación denigrante y racista que le dio a la palabra "mexica". No le llame usted así a los bribones del país. Los mexicanos estamos orgullosos de nuestra estirpe indígena. Españoliza usted la nobleza, o mejor dicho, no le otorga el valor a la cultura mexica de poseer tales u otras virtudes de excelencia. Aunque entiendo quizá no haya sido esa su intención, no disculpa su falta de tacto, de respeto a nuestra cultura prehispánica poseedora de un linaje nacional que nos enorgullece.
Le aclaro igualmente que AMLO se ha mantenido fuera del fango sucio de la izquierda y de dicha degradación que redacta en su texto. Lo descalifica usted en específico, pero luego se desmiente sin darse cuenta, cuestión que sorprende en alguien con su experiencia literaria, capitalizando su despecho contra el gremio político a favor, precisamente, de lo que el único líder de izquierda con el apoyo ciudadano ha luchado y seguirá luchando por conseguir. Lo cito: "Además, opino que:
A) Respetar los acuerdos de San Andrés y liberar a todos los zapatistas presos (supongo se refiere también a cualquier preso político encarcelado injustamente).
B) Derruir el Cost.co del Casino de la Selva (terminar con el acoso contaminante y el abuso económico de las transnacionales).
C) Esclarecer los crímenes de las muertas de Juárez ( combatir con hierro la impunidad).
D) Sacar a la minera San Xavier del cerro de San Pedro (enérgica protesta perenne de AMLO).
E) Liberar a los presos de Atenco y de la APPO, y hacer que Ulises Ruiz salga de Oaxaca (supongo, luego de leerlo, que no por medio de las alianzas).
Lo mismo que pide usted en el epílogo de su escrito, pedimos los que seguimos a AMLO y apoyamos su movimiento de resistencia civil pacífica. Al descalificarnos o considerarnos parte de los que practican la doble moral, se descalifica usted a sí mismo.
AMLO ha ratificado con contundencia que el movimiento de resistencia civil pacífica no irá ni apoyará ninguna alianza con el PRI o el PAN. Reafirma su compromiso con la lealtad al pueblo, que conoce bien por tradición arraigada e impuesta la inoperancia económica social de los dirigentes habidos desde Carlos Salinas de Gortari.
La competencia sana para contrarrestar dicha decadencia la proveen los bienes que posee y ofrece la nación para el desarrollo humano y creativo de sus habitantes. Nuestro reto, como ya sabemos, es que en vez de reproducir en acciones esta derrama socio educativa dotada de un orgullo nacional compartido que atienda con esmero y dedicación a la población y a lo que producimos en México, nos vendemos al control, a la manipulación comercial del gran postor dominante. Mientras esta situación no se desengrane no avanzaremos hacia la conquista de los valores democráticos nacionales.
Reitero para terminar esta inconformidad con lo publicado por Sicilia en Proceso, que cualquier persona religiosa en pos de las virtudes y el amor al prójimo, sea católica, cristiana o judía en el caso de nuestro país, que analizara "a conciencia" (aun bajo la luz de la fe profesada por encima de la conciencia civil) la propuesta económica social de gobierno que propone AMLO, se vería obligado al leerla, a aceptarla. Una simple cuestión de coherencia moral.
Invito al señor Javier Sicilia a que antes de verter una descalificación hacia aquello que él mismo parece defender, reflexione en esta aversión individual sin lógica alguna que padecen él y demás pensadores de corte "jesuita- zapatista" contra AMLO, porque son ustedes los que han descalificado a quien más ardientemente ha luchado desde hace tres décadas por medio de sus varias posiciones, por el bienestar de los pueblos indígenas. Y esto, nos hace dudar, como es natural, tanto de la autenticidad de dichos movimientos otrora armados, supuestamente liberadores, y desde luego, también de la credibilidad como analista político del señor Sicilia.