Histórico

Asesinato de escoltas de Femsa: qué mensaje a empresarios regios

Federico Arreola

22-08-2010

Fuentes del gobierno de Nuevo León me han dicho que los escoltas de Femsa que regresaron vivos a esta empresa después de haber sido "levantados" en el Colegio Americano, eran portadores de un mensaje de parte del crimen organizado dirigido a los empresarios de Monterrey: "El pleito no es con ustedes, no se metan en lo que no deben".

. . Recordemos que, el viernes pasado, en el Colegio Americano de Monterrey, al intentar secuestrar (tal vez al secuestrar, pudiera ser) a la hija de un importante personaje de negocios de la capital de Nuevo León, la mafia asesinó a dos guardias al servicio del corporativo Femsa y "levantó" a otros cuatro.

Pero eso no fue lo peor.

Mucho más lamentable fue que los asesinos, como se informo temprano el sábado, hicieron llegar los cadáveres de los guardias de Femsa, tétricamente encajuelados, a una de las instalaciones de esta compañía.

A los muertos los acompañaban los guardias "levantados" que seguían con vida, heridos seguramente, pero dentro de lo que cabe por fortuna bien de salud.

Jugando al avestruz o bien con el clásico y siempre fallido intento de tapar el sol con un dedo, Femsa inicialmente negó los hechos, pero ante la contundencia del mensaje que recibió esta empresa de parte del crimen organizado, terminó por aceptar la realidad.

  A medias, solo a medias.

En fin, ya se entenderá en Monterrey, lo mismo que en el resto de México, que ya no es posible andarse con eufemismos o de plano con mentiras en materia de informar lo malo que ocurre en la perdida guerra de Felipe Calderón contra el narco.

El siniestro mensaje no solo fue dirigido a Femsa y a sus propietarios, a quienes encabeza José Antonio Fernández, sino al resto de los hombres y mujeres de negocios de Monterrey lo mismo que a toda la población de la hoy en día absolutamente aterrorizada Sultana del Norte.

El mensaje es claro: el crimen organizado no le teme a nadie y además posee poder suficiente para llevar cuerpos sin vida a las puertas de las empresas, lo que debe entenderse como una advertencia: si son capaces de hacer eso, pueden también invadir, con tan solo proponérselo, los propios domicilios de las personas más ricas y poderosas de Monterrey.

Ya nadie puede presumir de vivir seguro en la capital de Nuevo León.

Por eso, el que puede se está yendo a vivir al extranjero.

Tan preocupados están los empresarios regios que han decidido, si no suplir al gobierno (lo que quizá no estaría del todo mal), sí colaborar con las autoridades estatales y federales en el diseño y aun en la instrumentación de estrategias para combatir al crimen organizado.

Esto es, la llamada iniciativa privada de Monterrey está entrando en un terreno que desconoce, no le favorece  y en el que definitivamente no se sabe mover: el de la actuación, más que política, policiaca.

Así no se va a resolver nada.

Se habla de que entre los acuerdos a los que han llegado empresarios y autoridades  está el de que, en cuestión de días, empiecen a operar en Monterrey miles de soldados de élite que en los últimos dos años han recibido entrenamiento en Estados Unidos.

Si esto fuera cierto, seguramente en unos meses estos militares pacificarían la ciudad.

Pero, ¿cuánto tiempo duraría una paz así ganada, es decir, con las armas, a sangre y fuego, pero sin atender las causas reales del problema que está destruyendo a México?

Muy poco tiempo.

Un par de años, acaso, antes de que se organizaran de nuevo los mafiosos o antes de que, como ya ha ocurrido, los soldados de élite se corrompieran y cambiaran de bando.

Los empresarios deberían ya entender la verdadera razón del problema: para conservar el poder en la inexistente democracia mexicana, generadora de corrupción, los gobernantes que el PRI y el PAN han colocado en la Presidencia se han visto obligados a negociar con los factores reales de poder, que no solo son los grandes monopolios mediáticos y empresariales, sino también las mafias que financian las actividades electorales de no pocos candidatos de esos partidos.

José Antonio Fernández, "El Diablo", presidente de Femsa, hoy que se encuentra en el ojo del huracán bien hará en recordar el motivo principal que llevó a Calderón a declarar la guerra contra el narco: buscar mediante esta estrategia patentada por Bush la legitimidad que no obtuvo en las casillas electorales.

Es el fraude, "Diablo", el problema de fondo.

No sé qué tanto festejaste las trampas del IFE y del Trife para despojar a Andrés Manuel López Obrador de la Presidencia (tal vez tú no tanto, José Antonio, porque, pese a todo, eres un demócrata).

Pero no ignoras que muchos de tus colegas vivieron momentos de enorme felicidad cuando, a la mala, el sistema aplastó a AMLO y a los millones de ciudadanos que votaron por el tabasqueño.

Todos estos empresarios, hoy que hacen menos negocios puesto que ya viven en el extranjero y desde fuera no se trabaja con la misma eficiencia, en el pecado están llevando la penitencia.

Ojalá ya se entienda que la única salida está en un cambio profundo en el sistema político mexicano.

PUBLICIDAD
blog comments powered by Disqus
PUBLICIDAD