Chávez el enemigo de la libertad de expresión que tanto daña a la izquierda mexicana
Federico Arreola
Aunque no tiene nada que ver con Hugo Chávez (ni siquiera se conocen), la popularidad de Andrés Manuel López Obrador ha disminuido entre los electores mexicanos de clase media y alta por culpa del autoritario presidente de Venezuela.
Ha ocurrido así debido a las fuertes campañas de desprestigio coordinadas por el PAN y Los Pinos en las que, con mentiras, se insiste en señalar que AMLO y Chávez representan lo mismo.
No hay tal. Si hubiera necesidad de comparar a Andrés Manuel con un político latinoamericano, habría que pensar en Lula, de Brasil.
El caso es que, para quitar eficacia a esas campañas de la derecha mexicana, los simpatizantes de AMLO debemos condenar las arbitrariedades cometidas por Hugo Chávez, en particular las relacionadas con ataques a la libertad de expresión de los venezolanos (después habrá tiempo de hablar del caos económico provocado en Venezuela por la revolución bolivariana).
No hay duda de que, como dijo un editorial de Clarín, de Argentina, “en un nuevo avance sobre los medios de comunicación no oficialistas y las voces críticas”, Chávez quitó la licencia a RCTV, el más popular canal de televisión de Venezuela, y a cinco radiodifusoras.
Cito de nuevo a Clarín: “El motivo parece pueril: las emisoras no difundieron mensajes presidenciales y se negaron a plegarse a las cadenas estatales, como lo ordena la nueva legislación de radiodifusión”.
Es que ahora en Venezuela, por ley, todas las emisoras de radio y TV, hasta las de deportes, deben transmitir los discursos de Chávez.
Ya hace dos años y medio fue cortada la señal abierta de RCTV, la cadena televisora más antigua de Venezuela y la más crítica del gobierno de Chávez.
Lo anterior no impidió que RCTV siguiera transmitiendo por cable, con éxito desde luego, hasta que Hugo Chávez ordenó recientemente que se le quitara la licencia para operar.
Eso es fascismo. Y ha provocado ya protestas de partidos políticos de oposición y de organizaciones de periodistas que han sido reprimidas por Chávez.
En los enfrentamientos entre el gobierno chavista y los opositores ha habido muertos y heridos.
Es claro que Chávez busca culpar a los medios críticos del desastre económico que ha causado su administración.
Lamentablemente, dice Clarín, “no se trata de una decisión excepcional sino de una medida más de una larga lista de acciones que evidencian un escaso respeto por la libertad de prensa y una concepción autoritaria y hegemónica del poder”.
El gobierno chavista llegó al extremo ridículo, hace unos meses, de sancionar a Globovisión, cito a El Mundo de España, “con una multa por informar de un terremoto en Caracas, argumentando que había creado el pánico entre la población”.
Chávez, completamente fuera de sí, dijo una vez del director de Globovisión, Alberto Federico Ravell: “Es un loco con un cañón. Ese loco con ese cañón se va a acabar o me dejo de llamar Hugo Rafael Chávez Frías”.
Desde luego, apoyo a la oposición venezolana en su lucha contra Chávez, que nada tiene que ver con un líder de izquierda que siempre ha buscado la democracia como Andrés Manuel López Obrador. Lo afirmo con seguridad porque conozco a AMLO: somos amigos, he colaborado con él y sigo apoyando en su movimiento de resistencia.

Quien es RCTV
Guajiro on Mar, 02/09/2010 - 10:16