¿Quién manda en México? ¿Los mexicanos o las agencias calificadoras de inversión? Todo parece indicar que una de las tres calificadoras más importantes del mundo prefiere que el país siga en el atraso y en el abandono en el que se encuentra, a que un político trabaje a favor de las mayorías empobrecidas.
El Servicio de Inversionistas de Moody opinó el lunes que la llegada al poder de un líder izquierdista o una crisis prolongada en el sector petrolero serían "dos escenarios improbables" que podríanreducir la calificación de grado de inversión del país.
Mauro Leos, analista de créditos gubernamentales de la calificadora, dijo que uno de los escenarios consistiría en una baja en el precio y en la producción de petróleo y otrosería la posible victoria de Andrés Manuel López Obrador. Leos consideró que la sociedad mexicana debería agradecerle a AMLO la creación de un espectáculo que fortaleció la idea de una economía en equilibrio e hizo que los candidatos a puestos de elección popular se movieran al centro político.
"Hay dos notas de agradecimiento. La otra es a Hugo Chávez... lo mejor que le ha pasado a Latinoamérica es Chávez... el electorado ya está al tanto de lo que pueden terminar recibiendo", manifestó Leos.
Las agencias como Moodys otorgan calificaciones de crédito a individuos, empresas o gobiernos sobre su capacidad y voluntad de pago. Si la entidad es una buena deudora, la calificación que recibirá será mayor. Esta les indica a los prestamistas o inversionistas el grado de riesgo que enfrentan al entregar sus recursos.
Sin embargo, Moodys, Standard Poors y Fitch Raitings han sido severamente criticados por su responsabilidad en la crisis hipotecaria de Estados Unidos que provocó la crisis financiera mundial. Las autoridades estadounidenses se encuentran investigándolas por acusaciones de fraude y conflicto de intereses, ya que concedían grados de inversión a las mismas compañías que les pagaban por hacerlo. Y como estas agencias son reconocidas por el gobierno como árbitros oficiales y no sólo como entidades que emiten su opinión, su objetividad se encuentra comprometida.
En el caso de Moodys, sus analistas eran presionados por sus jefes y los banqueros que compraban las calificaciones para que otorgaran grados altos a productos hipotecarios de alto riesgo. En abril pasado la compañía se negaba a entregar información al Departamento de Justicia de California que la investigaba.
Los grandes capitales internacionales están nerviosos de que un individuo honesto llegue a la presidencia a poner las cosas en orden. No es casualidad que Moodys haya alertado sobre la llegada de López Obrador al poder un día después de la publicación de la encuesta presidencial de Reforma. Pero sus amenazas carecen de fundamentos. En la gestión de Don Andrés quedó evidenciado que el gasto social no incrementó el endeudamiento del gobierno y que las finanzas públicas se mantuvieron sanas. En contraste, la violencia generada por la estrategia fallida de Felipe Calderón está provocando que los inversionistas muestren desconfianza en la estabilidad del país. Según un reporte de RBC Capital Markets: "Las ejecuciones masivas y los homicidios de políticos parecen seguir intensificándose en las recientes semanas... consideramos que se mantendrán como un indicador importante". La correduría Vector informó en su reporte semanal que "aunque es probable que la depreciación de la moneda se deba a la debilidad del mercado de valores... también es posible que se deba a la inseguridad en México, que se ha incrementado en los últimos días".¿Qué hacemos? ¿Le creemos a uno de los organismos responsables de meter al mundo en una de las peores debacles económicas desde la Gran Depresión? Yo digo que, al igual que con las declaraciones de la Iglesia católica, hagamos exactamente lo contrario a lo que sugieren. Total, ni modo que salgan de nuevo con el argumento de que AMLO es un peligro para México. Ya vimos que el peligro estaba en otro lado.