El programa Y sin embargo se mueve llevó a cabo este domingola primera de cuatro mesas de análisis con reconocidas figuras de la academia y el periodismo sonorense, sobre la situación de la izquierda partidista rumbo a las elecciones de 2012. En esta ocasión nos acompañó el doctor en Economía Álvaro Bracamonte Sierra, el doctor en Sociología Mario Alberto Velázquez (ambos de El Colegio de Sonora) y el periodista Arturo Soto Munguía. Los panelistas analizaron los retos y desafíos de los partidos progresistas, el inédito rol que jugará en la contienda el movimiento social aglutinado en torno a AMLO, así como las pugnas internas y las expectativas de triunfo dentro del PRD.
¿Cuáles son las perspectivas de la izquierda rumbo a las elecciones presidenciales?
Mario Velázquez: Hay un teórico estadounidense que se llama Dunn que tiene una ley que dice que todo sistema electoral no es equilibrado, siempre va a beneficiar a algún partido. Entonces, para poder ver a la izquierda en México hay que hacer un balance sobre qué se va a enfrentar. Primero, se va a enfrentar contra un sistema electoral que probablemente pasa uno de sus momentos de mayor falta de legitimidad de las últimas décadas, que tiene una serie de oscuros pasos que le permiten al gobierno y al PRI golpear a la izquierda de diferentes maneras. Luego tienes un contexto social de gran inestabilidad donde la gente está preocupada por su inseguridad. Y como han demostrado muchos estudios sobre votaciones pero también sobre movimientos sociales, en estos contextos de gran inestabilidad social normalmente la gente trata de votar por partidos que prometan o estabilidad o mano dura. Entonces, si la oferta de la izquierda es de cambio, como normalmente es la izquierda, enfrentauncontexto bastante difícil. El tercer gran problema para la izquierda mexicana es su propia historia o lógica de organización interna. Es decir, cualquier partido que enfrente una elección dividida y se presenta ante el público como un grupo dividido enfrenta una alta posibilidad de tener poca votación. Entonces parece que está a tiempo, faltan dos años para empezar una estrategia, pero el escenario desde mi punto de vista se presenta bastante complicado.
Arturo Soto: Yo con todo respeto la veo bien jodida, sumamente fraccionada, dividida, enfrentada en algunos casos. Hay un gran movimiento nacional que está encabezando López Obrador que está tratando de aglutinar algunas fuerzas y, paradójicamente, ese movimiento está enfrentado con el partido que le dio origen, con el PRD, concretamente con su dirigencia. Se me hace sumamente complicado cómo la izquierda en México va a abordar la próxima coyuntura electoral. Yo no me iría muy lejos, yo me iría a lo que estamos viendo aquí en Sonora. ¿Qué va a hacer la izquierda aquí en Sonora? ¿Con quiénes cuenta? ¿Cómo va a abordar ese próximo proceso, después de los últimos años la izquierda sonorense no ha sido más que una larga serie de fracasos, de derrotas electorales. Yo creo que la izquierda en Sonora está borrada del mapa, no existe, no cuenta en Hermosillo. No le alcanzó la votación ni siquiera para tener un regidor en el Ayuntamiento de Hermosillo. Ganó un solo municipio en Sonoradelos73 que hay en el municipio de San Ignacio Río Muerto, que es un municipio rural, muy pequeño. No le alcanzó la votación más que para alcanzar un par de diputados locales, ninguno federal. Y del par de diputados locales, si a mí me preguntan para qué han servido, yo les digo que para nada. De los dos no se hace uno. Es una señora que se llama Gorgonia Rosas López... así se llama (risas) y un profesor, José Guadalupe Curiel, que ya había sido diputado local y que ya se acostumbró mucho a mamar de la ubre presupuestal; un prófugo del gis, literalmente, es un tipo que no le gusta trabajar... y que ahorita está muy abrazado con el PAN. Es más, la bancada de dos diputados del PRD están trabajando muy de la mano con los panistas que gobiernan Sonora. De entrada yo lo pondría así para ubicar en el contexto local.
Mario Velázquez: Abonando al pesimismo, el problema de todos los partidos, pero especialmente de las izquierdas, es que uno de los objetivos principales de todo partido político debe de ser construir una imagen ante la sociedad. Y desgraciadamente la izquierda mexicana en los últimos años ha sufrido una campaña que se ha orquestado desde diferentes actores, desde el gobierno y desde la iniciativa privada, creando una imagen bastante negativa sobre la izquierda mexicana... y también sobre sus propios errores, habría que decirlo. Pero el hecho es que hay una imagen bastante negativa y la izquierda misma con sus peleas internas no ayuda mucho a transformarla. Mientras la izquierda no invierta tiempo en tratar de transformar esta imagen es difícil que el sólo hecho de construir alianzas la pueda ayudar a posicionarse nuevamente. Para mi tiene que haber un trabajo de reconstrucción interna sobre su imagen para poder pensar en aspirar a algo el 2012. Y aquí me parece también la claveestáen lo que acaban de decir. Un movimiento social como el que se está encabezando ahora puede ser un factor decisivo en una transformación, porque es un grupo organizado con una ideología. Y eso normalmente en un esquema de alta inestabilidad social como el que hay ahora, puede ser un referente social que, con una ideología bien presentada, puede atraer a mucha más gente para una alianza mucho más grande.
Álvaro Bracamonte: Comparto parcialmente los razonamientos de mis dos colegas. Sin embargo, quiero matizar un poco. El asunto de que la situación fragmentada, polarizada, que vive la izquierda en México, pues es sin duda un asunto que no se puede discutir porque es un hecho. Sin embargo, las últimas elecciones, las del 2010, nos han demostrado la volatilidad o la movilidad de las intenciones del voto. Sinaloa, Oaxaca, Puebla, entre otros, con estas alianzas que se han dado, algunas de ellas medio extrañas o contra natura, como algunos han opinado, eso es cierto... pero se ha demostrado que hay una intensa movilidad de las intenciones del voto. Y bajo esta premisa yo estoy pensando que en el 2012 la izquierda puede tener una gran oportunidad. Porque si nos basamos exclusivamente en esta polarización y las pocas intenciones de voto que tiene en estos momentos por parte de las encuestas o a nivel nacional, en la izquierda social o la izquierda partidaria, las perspectivas sonrealmentedesalentadoras. Sin embargo, yo quisiera ser optimista en esto pensando en que hay, como decía Mario, una movilización que en una coyuntura muy compleja, muy complicada, donde los rezagos sociales se están acumulando, si hay una izquierda que hace una propuesta viable de construcción de un país distinto, parece que esto pudiera darle posibilidades amplias de ganar. Ahora, me parece muy importante que un eventual triunfo no sea resultado de la acción de un iluminado, digamos, sino que sea resultado de una movilización social, de un movimiento completamente organizado justamente para que esta personalidad o las personalidades que puedan ganar se sientan referenciadas a un movimiento organizado que los orillaría a la construcción de un programa y un plan alternativo para el país.
MV: Hay que tratar de entender qué son las alianzas en un país como México. A diferencia de otros lugares en México las alianzas sólo son electorales. Eso significa que los partidos sólo están obligados a reunirse en el momento de la votación pero no genera eso ningún tipo de liga o compromiso para el momento de las políticas públicas o elegir a la gente que va a gobernar el país. Las alianzas en México fueron construidas por acuerdo, de una manera muy frágil que posibilita mucho lo que en el análisis se llama free rider, es decir, gente que no tiene ninguna formación en alguna ideología y simplemente llega y se aprovecha de la estructura de un partido. Esto ha tenido sus costos en México, como hemos visto en muchas elecciones, sobre todo estatales y municipales, donde gente puede ir brincando de partidos para ganar elecciones con otro nombre, usar su estructura y solamente usar el registro del partido. Ha tenido costos hasta para la izquierda mexicana. ¿Cuál es mi punto? Que si la izquierda mexicana no regresa a ser una plataforma ideológica a partir de una serie de principios que la gente identifica con la idea de izquierda y se va solamente por su objetivo organizacional de ganar, lo más probable es que termine poniendo a alguien como su candidato que no sea el verdadero representante ideológico de la izquierda, sino sólo alguien que en un cálculo electoral le de votos. El enfrentamiento lo va a tener la izquierda mexicana entre un grupo, un movimiento social que tiene una clara delimitación de un cierto cuerpo programático, como lo que presentó Andrés Manuel hace no muchas semanas, con otro grupo de izquierda que tiene una clara idea pragmática de las elecciones. Entonces, es un grupo que sólo le interesa ganar contra otro un grupo que tiene un proyecto político, ahí estará la clave del enfrentamiento de la izquierda mexicana.Ahora hay cierto consenso en los estudios, en la gente que estudia a los partidos y a los sistemas electorales en Occidente, que se ha construido en la mayoría de los casos una suerte de partidocracia. Esto no sólo significa que son, como en el caso de México, tres grandes partidos, o dos en el de Estados Unidos, que se dividen no sólo los puestos de elección y el presupuesto, pero también que han divido las áreas de intervención social. De tal manera en que tú puedes tener lugares donde hay una partidocracia totalmente establecida que limita o hace imposible que otros grupos, por ejemplo, los movimientos sociales, puedan lograr intervenir en las grandes transformaciones del país. En México, por una serie de reformas que se hicieron a lo electoral y a las formas de participación se ha impedido de una manera bastante llamativa en los gobiernos panistas, si consideramos que los panistas en realidad tuvieron gran parte de su crecimiento por las organizaciones sociales. Pero elPAN,entre algunas de las cosas a las que se ha dedicado en estos últimos diez años, desde mi punto de vista de analista de los movimientos sociales, es impedir, dificultar y bloquear todo intento de la sociedad civil por poder intervenir de una manera activa en la vida pública hasta el punto de criminalizarla. Me parece que tenía años que el país no enfrentaba gobiernos que criminalizaran tanto los movimientos sociales como lo ha hecho el PAN. Tenemos movimientos sociales, tenemos uno muy grande con un proyecto político, pero que enfrenta un aparato estatal, y como todos sabemos las elecciones en México se deciden en los medios de comunicación, porque el 80-90 por ciento de la gente va a decidir su voto a partir de lo que vea dos o tres canales de televisión, entonces tenemos un escenario bastante cuesta arriba para pensar lo que puede pasar.¿Se puede llegar al 2012 con este tipo de trabas? ¿Qué tendría que hacer la izquierda?MV: Me parece que hemos sido un poco pesimistas y quisiera decir algo para tratar de ilustrar que sí hay la posibilidad de hacer algo. Cuando Chile tuvo ante sí la votación de si el régimen de Pinochet seguía o no se convocó a un plebiscito. Entonces el régimen que había controlado al país en los últimos veinte años se vio ante la posibilidad de perder el poder y armó una campaña de miedo, llamando a la gente a recordar que si votaba por que saliera Pinochet el país se podía colapsar. Los grupos de izquierda que se enfrentaban a esta campaña negra tuvieron una campaña sumamente imaginativa basada en lo que ellos llamaron una "campaña de risas", entonces trataron de mostrar y de atraer a la gente a votar bajo canciones, todo fue como una especie de llamado, de buen vibra en la campaña. Fue una campaña bastante imaginativa donde a la gente se le invitaba a no tener miedo sino a salir a manifestarse y que no iba a pasar absolutamente nada. Y ganaron. Mi punto es que si la izquierdasereúne y trata de hacer una campaña imaginativa, no responder golpe por golpe (porque creo que siendo como ellos no vamos a ganar) pero sí mostrándoles que bajo las ideas se pueden construir cosas diferentes, hay una buena posibilidad de mostrar que mostrar que la ética y la gente que tiene más valores y una trayectoria demostrada de ser más honestos que los del otro lado, se puede construir una campaña que lleve a la gente a salir a votar, que es uno de los grandes problemas de México, que la gente no vota... Si la izquierda logra construir una campaña que los lleve a su mejor momento faltando una o dos semanas para las elecciones, muy probablemente pueda ganar porque siempre son -- lo que ha demostrado la historia electoral en México-- que son las coyunturas últimas, es decir, un mes antes de las elecciones las que terminan decidiendo los resultados. El caso de Sonora, por ejemplo, es muy claro. Lo de ABC terminó decidiendo al 5 para la 1 la votación que incluso que losmismospanistas daban por perdida. Si el PRD logra construir una campaña al revés como la hizo la vez pasada, que fue una campaña que fue de más a menos y logra revertir esa tendencia, a una campaña que vaya de menos a más y que su mejor momento lo tengan en las últimas semanas a las votaciones, tiene unas posibilidades bastante reales de ganar. Todo va a ser también con la manera en que ellos construyan su campaña, pero yo creo que en términos de la experiencia electoral de México no está perdida la batalla pues está todo para que pudieran intentarlo en las condiciones iguales que el resto de los partidos.