Sin tener las facultades legales correspondientes, el titular del Instituto Sonorense de la Juventud (ISJ), Everardo López Córdoba, anunció que logró desarticular la red social "Retenes en Hermosillo" que contaba con cerca de 1,400 miembros e informaba sobre la ubicación de retenes policiacos contra conductores en estado de ebriedad.
López Córdoba informó que la institución a su cargo ubicó y reportó a las autoridades de Seguridad Pública Municipal a la persona responsable de filtrar dónde se encuentran los puestos de revisión ilegales.
El funcionario dijo que por tratarse de una situación grave (supongo que no tan grave como los homicidios que repuntaron 47% durante los primeros seis meses del año, según informó ayer la SSP), su dependencia infiltró a personas dentro del grupo para ubicar al autor del espacio (de nuevo, excediendo sus facultades de ley) y que trabajará de manera intensa para evitar la repetición de esta situación que pone en riesgo la vida de las personas.
El director del ISJ mencionó que el "líder" de la agrupación fue puesto a disposición de las autoridades competentes: "Ya Seguridad Pública tiene el caso, no sé qué medidas tomarán, ellos sabrán que hacer".
Podrá haber desaparecido "Retenes en Hermosillo", pero el grupo que sigue activo desde enero es el que lleva por nombre "Ubicación de retenes policiacos y alcoholímetro", que hasta la fecha cuenta con casi 5 mil miembros.
Siento una enorme curiosidad por conocer qué sanción podrían imponerle al autor de la página, porque en las leyes locales ni siquiera se faculta a la policía a instalar los filtros de revisión que claramente violan nuestra Constitución.
Tampoco hay disposiciones que castiguen la revelación de información de dominio público.
¿Cómo puede ser ilegal publicar la ubicación de un retén cuando se ve de lejos o se pasa a través de uno?
Creo que de nueva cuenta el gobierno de Sonora reacciona de la peor forma posible.
Se equivoca al culpar a quienes hacen uso legítimo de un medio de comunicación.
Pisotea la libertad de expresión e información con tal de defender los retenes que, si bien es cierto que a veces son útiles para evitar la circulación de conductores borrachos, en muchísimos casos sólo son el pretexto con el cual la policía extorsiona a los ciudadanos para quitarles su dinero.
Una vez me detuvieron en uno y cuando acepté ir con el médico legista, uno de los agentes me detuvo para recomendarme que hiciera lo posible por no llegar a él porque la mordida sería más cara.
200 pesos fueron suficientes para que el amable oficial me dejara seguir adelante.
Los retenes no siempre detectan a los borrachos; sólo a los que van más ahogados o a los que de plano no tienen para la mordida.
Yo mismo he pasado pedo por ellos en muchas ocasiones sin que me detengan.
Que no se malentienda: Es irresponsable manejar ebrio.
Nuestra vida y la de terceros están en riesgo.
Cuando era adolescente choqué dos veces por andar bebido, por suerte sin dejar lesionados y desde entonces, en lo posible, trato de beber en mi casa o le pido a un amigo que sea conductor designado.
Pero no todos lo hacen.
Para muchos la ley es letra muerta.
Los conductores saben que pueden beber sin control y salirse con la suya porque saben que la autoridad siempre tiene un precio.
Y la autoridad cínica y malpagada no desaprovecha la oportunidad para llevar agua a su molino.
¿Entonces qué podemos hacer?
¿Cómo cambiar la cultura de miles de personas que sistemáticamente deciden violar la ley, consumir alcohol y ponerse al volante?
¿Es la cero tolerancia la respuesta?
¿Aumentando la severidad de los castigos disminuirán los accidentes relacionados con el alcohol?
¿Cómo acabar con en el vínculo de corrupción entre el agente de tránsito y el conductor?
A diferencia de lo que sucede en la Ciudad de México, en Sonora no hay transporte público en horario nocturno y los precios de los taxis están fuera del alcance de muchos.
Hay algunas iniciativas del sector privado para proporcionar transportación sin costo a los bebedores durante la noche, pero son limitadas y de escasa penetración.
La administración estatal panista, siguiendo los pasos de anterior administración priista, invierte cuantiosos recursos en campañas mediáticas de concientización, con resultados cuestionables en el mejor de los casos.
Por ejemplo, el mismo ISJ promueve la campaña "Cero Grados" con anuncios en medios impresos, en portales de Internet y en promocionales televisivos.
Actualmente se encuentra difundiendo la convocatoria del concurso nacional de video "Si tomas, no tomes el volante" y "Si te revientas, que sea sin drogas".
¿Cómo se evalúa el impacto de estas iniciativas?
Es un misterio.
López Córdoba se ha jactado de que el saldo blanco registrado en el período decembrino y la reducción de 30% en el número de accidentes --sin aclarar en comparación con qué período y en que regiones-- se debe al éxito de estos programas, aunque él mismo acepta que el incremento de las multas por venta de alcohol a menores de edad y la denuncia de los mismos jóvenes de la ubicación de expendios clandestinos ha contribuido a disminuir los incidentes.
El gobierno aparenta trabajar en resolver un problema fuertemente arraigado en las costumbres de los sonorenses.
No están dispuesto a ir más allá de las mismas medidas de siempre, en lugar de convocar a un diálogo serio con los ciudadanos para buscar soluciones genuinas y de largo plazo.
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