Cada que leo nuevas declaraciones de la diva de rancho venida a menos llamada Rafael Márquez, donde anuncia su inminente retiro de la selección, siento un dolor en la boca del estómago, naúseas incontrolables, migraña y palpitaciones en la cabeza.
Y es que tanta pretensión, tanta mamonería, tanto creerse ser el pilar de la selección cuando no se es más que un cero a la izquierda es completamente insufrible, insportable e intolerable.
En otras palabras, esta columna la he escrito muchas veces y a estas alturas, ya se escribe por sí misma.
Aguirre debería tener los mismos huevos que tuvo para decir pendejadas con sus cuates gachupines para borrar a a la chingada a Márquez de la lista de le selección para Sudáfrica 2010. Márquez ni quiere, ni puede, ni debe estar en la Selección.
Vamos, ya ni siquiera es titular en el Barça, el único y endeble argumento que los lavolpefilos esgrimían en su defensa.
Si Márquez cree que es tiempo de darle paso a los jóvenes, que lo haga de una vez, ahí están otros jugadores como Araujo, como Moreno, incluso "Maza" que es titular en PSV y muchos otros defensores que no cometerán su sarta de pendejadas en partidos claves (manos, penaltys, expulsiones innecesarias) para suplir su lugar.
Que se largue Márquez.
Nadie es indispensable y un jugador que nunca ha aportado algo positivo ni hecho diferencia, menos.
beamsdp@gmail.
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