Ha causado revuelo entre los sectores más ranciamente conservadores de occidente el enterarse que los atletas hospedados en la Villa Olímpica de Vancouver 2010 utilizarán la nada despreciable cantidad de 100, 000 condones y no se por qué. En Beijing 2008, por ejemplo, la cantidad de preservativos repartidos gratuitamente por el gobierno comunista fue de 400, 000 y en Sidney 2000 con 70, 000 profilácticos repartidos no se dieron abasto (hubo un déficit de 20, 000).

Si en las mentes de los persignados se sospechaba que los juegos olímpicos eran unos auténticos aquelarres de sexo (no olvidemos el deporte, lo más importante), esto solo viene a corroborar las masturbaciones mentales de los recatados y persignados. Y es algo natural, algo que pasa cuando juntas a las personas más jóvenes y con mejor condición física del mundo, derrochando estrógenos y testosterona a raudales.

Mientras tanto, celebro la apertura de mente del gobierno canadiense y las medidas precautorias que toman. No puedo sentir sino envidia de la buena por los atletas que quizás sean doblemente ganadores en estos Juegos Olímpicos de Invierno y estoy seguro que ustedes también sentirán lo mismo (aunque algunos no lo admitan).

Nota: puto el que insulte en los comments.

http://twitter.com/beam