Ahora que se respira un ambiente eminentemente invernal y que se siente ya no sólo el fin de un año, sino el de una década, me gustaría comentar sobre los partidos de ida de cuartos de final de la Liguilla del Fútbol Mexicano.
En el caso del Monterrey-América, a pesar de que el triunfo para el Monterrey fue importante aunque no decisivo, lo más emotivo sin duda fue el gol de Aldo de Nigris, dedicado a su hermano Antonio, quien fue despedido el día de ayer ante la afición del Monterrey.
Considero que, además del factor futbolístico, el factor anímico podría pesar para que América quedara fuera tempranamente en lo que es su primera liguilla en un par de años.
Se dice que el partido Puebla-Cruz Azul fue espectacular, de ida y vuelta y generoso por el marcador 4-4, pero en realidad lo que se evidenció fueron las graves carencias a la defensiva de ambos equipos y el mal desempeño de los porteros, especialmente de Corona, que en un par de ocasiones se vio excesivamente titubeante, por no decir bastante malo.
Quizás lo único destacable fue la capacidad tanto del equipo del "Chelís" como del Cruz Azul para reponerse de fuertes golpes anímicos y volteretas.
En otra reflexión, a mi juicio se encienden los focos amarillos en Cruz Azul al ver que "Tito" Villa desapareció de este partido de liguilla, trayéndonos a la mente recuerdos espectrales de otros extranjeros contratados por el equipo capitalino que a fin de cuentas jamás dieron el ancho cuando más se les necesitaba.
beamsdp@gmail.
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