Sólo

el pueblo organizado y consciente puede transformar a la Nación, ejerciendo

poder desde abajo para contrarrestar el poder neoliberal del gran capital, los

medios masivos de comunicación y los otros poderes fácticos, que se ejercen

desde arriba.

En

todos los rincones del país, derivado de la política económica errónea y voraz

que priva en la nación desde hace 27 años, existen sectores productivos --medianos,

pequeños y micro empresarios--- y fuerzas económicas severamente golpeadas y

castigadas que deben organizarse.

Si

bien las manifestaciones de descontento y desesperanza son válidas y necesarias,

éstas deben evolucionar a organizaciones, es decir, tener vida orgánica, lo

cual constituye el primer paso en la conformación de poder popular.

Para

transformar una organización social en poder popular, es necesario que sus integrantes

adquieran conciencia acerca de naturaleza de sus propios problemas y los del

pueblo mexicano, y tracen soluciones. Que en esos espacios la gente pueda,

sistemáticamente, discutir sus necesidades, cómo resolverlas, tomar decisiones

al respecto y realizar las

acciones y movilizaciones que se deriven de esas decisiones.

A

medida que gestionan la respuesta a sus problemas, ganan cohesión e identidad

colectivas, pero también deben integrarse cada vez más con el resto de la

población golpeada por el neoliberalismo.

Además

se requiere poder institucional --desde la presidencia, las gubernaturas y las

legislaturas- para cambiar las leyes y las instituciones en beneficio del

pueblo.

El

poder dual de izquierda consiste en la articulación de poderes populares y poderes

institucionales que realicen proyectos verdaderamente alternativos al

neoliberalismo.

Aún

ganando la Presidencia de la República, en 2012, sin que esa presidencia tenga

un proyecto verdaderamente alternativo al neoliberalismo y, sobre todo, sin que

los mexicanos de izquierda hallamos construido poderes populares, no se tendrá

el poder de transformar a la Nación en beneficio del pueblo mexicano.