Tegucigalpa, 8 dic (EFE).- La rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), Julieta Castellanos, recusó hoy a la fiscal de derechos humanos, Sandra Ponce, por "negligencia" en el caso de dos universitarios asesinados en octubre pasado.

Castellanos, madre de uno de los estudiantes asesinados en Tegucigalpa el 22 de octubre, dijo que Ponce desde hace quince días tenía conocimiento sobre la intención de uno de los policías implicados en el crimen, de presentarse a declarar, pero la fiscal no facilitó el proceso.

En declaraciones al Canal 5 de la televisión local, la rectora de la Unah también criticó a Ponce porque desde el cargo que ostenta en el Ministerio Público ha venido haciendo política para buscar la presidencia del Colegio de Abogados, cuando el país está en una "crisis espantosa" por la ola de criminalidad.

Agregó que ayer habló con Ponce para expresarle: "yo le perdí la confianza a usted, siga usted asistiendo a seminarios y compitiendo para el Colegio de Abogados, porque ya no confío en usted".

En el asesinato de los universitarios están implicados siete agentes y un suboficial de la Policía.

Cuatro de los agentes fueron encarcelados pocos días después del doble crimen, mientras que tres de ellos y el suboficial fueron declarados prófugos.

Uno de los agentes prófugos, José Rubén Pozo, se presentó el miércoles voluntariamente ante un juzgado de Tegucigalpa y luego fue remitido a un resguardo militar para proteger su integridad física, mientras que el próximo lunes comparecerá ante otra instancia judicial.

El secretario de Seguridad, Pompeyo Bonilla, dijo hoy a periodistas que hay criminales que estarían buscando a los asesinos de los estudiantes universitarios antes de que sean capturados, para evitar que sean interrogados y den testimonio de los hechos.

La rectora de la Unah indicó que recusó a la fiscal Sandra Ponce porque no se puede confiar en autoridades que no cumplen con sus funciones o que se la pasan en seminarios y campañas en busca de puestos en otras instituciones como el Colegio de Abogados.

"Mire qué tragedia la del Gobierno, no tenemos Estado aunque tengamos funcionarios!", expresó Castellanos, quien con otros sectores de la sociedad civil impulsa una iniciativa para que la Policía Nacional sea depurada totalmente con asistencia internacional.

Los jóvenes asesinados eran Carlos Pineda y Rafael Alejandro Vargas, este último hijo de Castellanos, quien además dijo que los fiscales que han actuado de manera negligente en el caso del crimen, son Sandra Ponce, Kenia Reconco y Rafael Soto.

Los universitarios fueron asesinados después de una persecución por parte de una patrulla de la Policía, supuestamente por no obedecer a una señal de alto en una operación policial.

En la Patrulla luego fueron halladas muestras de sangre de uno de los jóvenes.

La rectora de la Unah, junto a Aurora de Pineda, madre del otro universitario asesinado, se han convertido en abanderadas de una lucha para que en Honduras sea depurada la Policía, que se esclarezcan los múltiples crímenes que se cometen a diario en el país y que cese la impunidad.

A ellas se ha sumado la socióloga venezolana Hilda Caldera, quien resultó herida de bala en el atentado del miércoles en el que fue asesinado su esposo, Alfredo Landaverde, exsecretario ejecutivo del Consejo Nacional de Lucha contra el Narcotráfico.

Castellanos y Caldera coincidieron hoy, por separado, en exigirle a las autoridades hondureñas que acepten lo más pronto posible la cooperación internacional para investigar varios de los últimos crímenes que han conmocionado a la sociedad del país centroamericano.