* Se mantiene arraigada la festividad de Todos Santos

Por Javier González Sánchez. Corresponsal

Puebla, 29 Oct. (Notimex).- A siete meses de celebrarse el 150 Aniversario de la Batalla del 5 de Mayo, muchos de los franceses y mexicanos que se enfrentaron en 1862 se encuentran sepultados en un mismo lugar, en un osario que se encuentra en el Panteón Francés de esta ciudad.

En entrevista con Notimex, el coordinador de Arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Eduardo Merlo Juárez, dijo que nadie se acuerda de quienes formaron parte de esa batalla, debido a que se recuerda a quienes encabezaron los combates.

"Deberíamos acordarnos, ya que son los que dieron su vida, pero nos acordamos de las cabezas, y no del cuerpo militar, ni a los suboficiales, ni a los que movieron todo en donde (Ignacio) Zaragoza daba órdenes y estas se daban a los que correspondían, de ahí que muchos quedaron sepultados en el Panteón Francés", comentó.

Enfatizó que a estos se les recordaba en las fiestas de muertos inmediatas de la batalla y con mucho sigilo, porque los franceses estuvieron hasta 1867, en los cementerios hacían ofrendas, además que había esporádicas en el cerro, con unas coronas o ramos de flores.

El también asesor cultural de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) explicó que en ese entonces no había ni rezos ni nada, ya que la ofrenda no es un acto religioso, sino un acto conmemorativo.

Añadió que los rezos han sido intentos contemporáneos de cristianizar la ofrenda, como lo intentaron los frailes del siglo XVI, pero no es una práctica común, en donde es bonita al venir la abuelita, el abuelito, el tío, el papá los cuales con recibidos con gusto.

Merlo Juárez explicó que en aquella época los poblanos de la alta sociedad simpatizaban con los franceses, de ahí que crearon dicho cementerio, para enterrar a los franceses que murieron en aquella confrontación.

"Se quedaron en la ciudad, ya que no podían ser llevados a Francia, pero afortunadamente en el momento en que el panteón era un hecho alguien tuvo la idea de decir que era para todos los que murieron, de ahí que de las dos bandos fueron sepultados en dicho panteón", acotó.

Señaló que en el cementerio francés hay un monumento, un osario en donde termina la calzada de entrada y que es de los soldados franceses y mexicanos.

Detalló que en dicho lugar en su interior hay criptas a donde se supone que se encuentran enterrados estos soldados, muchos desconocidos, ya que no había manera de reconocerlos en un contingente tan nutrido como fue el que participó.

"De ahí que sus huesos se fueron amontonando y de forma curiosa quedaron mezclados los huesos de los franceses con los huesos de los mexicanos en ese osario, en donde ello resulta positivo, puesto que al fin y al cabo en la muerte ya no se tiene que pelear con nadie", puntualizó.

El antropólogo mencionó, que los zacapoaxtlas fueron enterrados en Puebla en los lugares que se pudo, en donde el único camposanto que había era el de Xanenetla, abajo del cerro de Loreto y Guadalupe, de ahí que seguramente se quedaron depositados la mayoría de los que murieron.

Agregó que en esos tiempos no se podían llevar los cuerpos hasta Zacapoaxtla, puesto que había que echarlos en una mula y de esa manera poder transportarlos, además de que sólo los jefes y quienes tenían posibilidades podían hacerlo, por lo que los demás se quedaron en esta ciudad.

Refirió que en el cerro de Loreto se encuentran los restos del general Ignacio Zaragoza, los cuales originalmente estaban en el panteón de San Fernando, en la Ciudad de México, pero fueron exhumados en el tiempo del ex gobernador Alfredo Toxqui Fernández de Lara, para ser traídos a Puebla.

Detalló que estos se colocaron en la fuente exactamente debajo del caballo de Zaragoza, de ahí que no están enterrados, sino en lo alto, ya que el caballo se encuentra en una base gruesa y ahí está metido el féretro, debido a que Zaragoza fue embalsamado y se encuentra intacto su cuerpo.

"Pero además abajo y ahí si enterrada su esposa doña Rafaela Padilla, esto en esos actos chistosos que hacen las señoras que si estaba ahí el marido por qué no sepultarla junto a él", comentó.

Añadió que los demás líderes de la batalla quedaron en otras partes, el general Negrete se fue a Tepeaca, y así cada uno están en distintas partes.

Por su parte, la catedrática de la UPAEP, Dolores Álvarez Dib, dijo que de alguna manera habrá quién le dedique las ofrendas en los concursos, al escoger a un personaje de los héroes, para honrarlos como parte del ritual que representa una ofrenda.

Explicó que la fiesta del Día de Muertos, que es el 2 de noviembre, es tan importante desde la época prehispánica.

Recordó que la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura (UNESCO) la ha inscrito en la lista de Patrimonio Mundial, de ahí que ya tiene una connotación internacional y tiene esa gran relevancia.

Subrayó que dicha tradición no está olvidada, puesto que hay grandes zonas y poblaciones que la conservan, es más, es la fiesta del año, como es el caso de Mixquic, en la Ciudad de México, así como en otras poblaciones en el Lago de Pátzcuaro, en Michoacán.

Agregó que esto a pesar de la llegada del Halloween y sus disfraces, pero tiene otra connotación como son los espantos y son ajenas a las tradiciones de México.

Por lo anterior, la festividad de Todos Santos sigue muy arraigada, sobre todo en muchas universidades, pues escuelas e instituciones de gobierno procuran que se mantenga la tradición, al montar las ofrendas y hacer concursos, además de las poblaciones en donde se encuentra arraigada la fiesta.

NTX/JGS/DVA/AEG/MUERTOS11