Londres, 29 jun (EFE).- El primer ministro británico, David Cameron, subrayó hoy que no existen motivos que justifiquen la celebración de la huelga convocada para mañana, jueves, por funcionarios y profesores.

Unas 750.000 personas afiliadas a cuatro sindicatos diferentes, entre profesores, empleados de oficinas del paro, de juzgados, puertos y oficinas de Hacienda, están llamadas a secundar el parón laboral en protesta contra los planes del Gobierno de reformar las pensiones.

Los funcionarios denuncian que esta reforma les obligará a "trabajar y contribuir más para ganar menos dinero".

En una comparecencia ante el Parlamento, el jefe del Ejecutivo defendió su proyecto en el sector público al considerar que dichos cambios son "justos".

El Ejecutivo propone elevar la edad de jubilación, de forma que los funcionarios ya no podrán empezar a cobrar su pensión a los 60 años, aumentar las contribuciones individuales y reducir la cantidad que se cobrará en el retiro, que pasará a calcularse con una media del salario percibido en toda la vida laboral, en lugar de con la última remuneración.

Ante el parón anunciado por el gremio de profesores en los colegios de Inglaterra y Gales, el líder tory confió en que "el mayor número posible de padres y madres" sean capaces de llevar a sus hijos a las escuelas a pesar de la huelga.

"No creo que haya ningún motivo para que mañana haya una huelga, y menos cuando las negociaciones continúan. Se trata de una minoría de sindicatos que ha adoptado la decisión de ir a la huelga", dijo primer ministro.

Por su parte, los sindicatos han vaticinado que la medida de presión tendrá un "impacto significativo" en la industria.

En cuanto a los cambios que planea el Gobierno, Cameron subrayó que son reformas "justas para los contribuyentes, y también para el sector público", puesto que la pretensión del Ejecutivo es "continuar con las pensiones sólidas en el sector público".

Por su parte, la Cámara de Comercio británica indicó hoy que la huelga hará que muchos padres tengan que tomarse el día libre para cuidar de sus hijos, con las consecuencias que ello implicará tanto en sus salarios como en la productividad.

Los aeropuertos también han alertado a los pasajeros de que deben esperar alteraciones a su llegada al Reino Unido puesto que está previsto que el personal de inmigración se una al parón.

Una portavoz de la aerolínea Virgin Atlantic aseguró hoy que esta compañía "trabaja estrechamente con la UK Border Agency -oficina encargada de asuntos de inmigración- para apoyar sus planes de contingencia y minimizar las alteraciones ocasionadas a nuestros clientes".