(Semblanza)

México, 1 Mar. (Notimex).- Famoso por su frase "Los valientes no asesinan", con la que salvó la vida de presidente Benito Juárez mientras anteponía su persona a los soldados que se disponían a fusilar al mandatario, el poeta y político mexicano Guillermo Prieto murió el 2 de marzo de 1897.

Nació en la Ciudad de México el 10 de febrero de 1818, hijo de José María Prieto Gamboa y Josefa Pradillo y Estañol.

A los 13 años falleció su padre y su madre perdió la razón, por lo que Andrés Quintana Roo fue su benefactor al conseguirle trabajo en la Aduana y ayudarlo a ingresar al Colegio de San Juan de Letrán.

En 1836, bajo la dirección que Quintana Roo, fundó la Academia de Letrán junto con Manuel Toussaint y los hermanos José María y Juan Lacunza, cuya característica primordial era la "tendencia a mexicanizar la literatura".

Fue secretario de Valentín Gómez Farías y de Anastasio Bustamante, y durante el periodo presidencial de este último comenzó a colaborar como redactor para el "Diario Oficial".

Durante la Primera Intervención Francesa en México se enlistó en la Guardia Nacional. Fue crítico teatral en el periódico "El siglo XIX", a través de su seudónimo publicó la columna titulada "Los San Lunes de Fidel" de 1841 a 1845, de 1848 a 1858, de 1861 a 1863 y de 1867 a 1896.

Colaboró para "El museo mexicano" de 1843 a 1844, y para el "Semanario Ilustrado" publicó correspondencia satírica. Perteneció y publicó en "El Ateneo mexicano". En 1845 fundó el periódico "Don Simplicio", en compañía de Ignacio Ramírez.

Guillermo Prieto desde muy joven se afilió al Partido Liberal y siempre criticó el gobierno de Antonio López de Santa Anna. Escribió para "El monitor republicano" en 1847 y para "El álbum mexicano" en 1849.

Durante el gobierno de Mariano Arista se desempeñó como ministro de Hacienda del 14 de septiembre de 1852 al 5 de enero de 1853. Al encontrarse en Guanajuato, se adhirió al Plan de Ayutla, y por tal motivo fue desterrado.

Al terminar la Revolución de Ayutla, fue nombrado administrador general de Correos y fue ministro de Hacienda en el período presidencial de Juan N. Álvarez. Participó como diputado del Congreso Constituyente que elaboró la Constitución de 1857.

Una vez consumado el golpe de Estado contra el gobierno de Ignacio Comonfort, propiciado por Félix Zuloaga con el Plan de Tacubaya, renunció a su puesto de administrador de Correos y se unió a la causa liberal de Benito Juárez.

En 1866 apoyó a Jesús González Ortega en sus pretensiones de dar término al periodo presidencial de Juárez y asumir el cargo, pero éste negó la realización del cambio de gobierno por encontrarse en tiempos de guerra.

Debido a este motivo, González Ortega y Guillermo Prieto se exiliaron en Estados Unidos. Una vez restaurada la República, Prieto regresó a México y fue elegido diputado federal durante cinco legislaturas sucesivas de 1867 a 1877.

Se pronunció en contra de la continuación del gobierno de Juárez publicando folletos y críticas satíricas en "La orquesta" y "El semanario ilustrado"; no obstante, al morir Margarita Maza, Guillermo Prieto pronunció un discurso durante el sepelio.

Literariamente adscrito al romanticismo, es autor de numerosos artículos costumbristas publicados en "El siglo XIX" y recopilados en "Los San Lunes de Fidel" (1923).

Sus "Memorias de mis tiempos" son una sustanciosa crónica de la vida social, política y literaria del siglo XIX mexicano. Publicadas póstumamente (1906), comprende en sus dos volúmenes episodios de 1828 a 1853.

Además de textos sobre historia nacional, compuso las piezas dramáticas "El alférez" (1840), "Alonso de Ávila" (1842) y "El susto de Pinganillas" (1843), entre otras.

Su obra poética se divide en composiciones patrióticas y versos populares inspirados en el folclor. "El romancero", poema épico en octosílabos, celebra la gesta de la Independencia.

El autor concibió esta obra a imitación de la poesía épica popular española, en la que quiso exaltar los hechos culminantes de la lucha del pueblo mexicano por su libertad. Publicada en 1885, encierra el ciclo de la Independencia a partir de los movimientos iniciales de 1808 -"Romance de Iturrigaray"- hasta la entrada del Ejército Trigarante en 1821.

En "Musa callejera" (1883) evoca con gran sentido del humor ambientes y tipos de la ciudad. La obra representa una fase muy característica en la producción de Prieto, en la cual "desaparece el satírico y permanece el soñador", mezclado de cuando en cuando con el humorista. El poeta en la "Musa callejera" se vuelve pintor de género y crea paisajes de la tierra, verbenas de barrio, gentes y costumbres populares: la "china" de castor lentejueleado; el "charro" de sombrero entoquillado de plata; la "gata" voluptuosa, el judío ladino, el audaz guerrillero.

Cada uno dice su palabra, habla su jerga, se mueve en su fondo: la calle estrecha y pringosa, el puesto de fruta, la barbería de guitarra y gallo, la casa de vecindario alborotador, todo típico y regional, todo vívido y matizado con admirable riqueza. Es la expresión de un pueblo idealizado por la ternura y la fantasía de un gran poeta.

Completan su producción poética "Poesías escogidas" (1877) y "Versos inéditos" (1879). Su estilo se caracteriza por el desaliño y el tono popular. Satírico en defensa de lo liberal y nacional, humorista por temperamento y popular por esencia, Prieto fue uno de los escritores más mexicanos del siglo XIX. Murió el 2 de marzo de 1897.

NTX/ARC/RML