Saltillo - Durante los sexenios que el PRI estuvo en el poder, los presidentes de la República tenían un fuerte control sobre las rutas del narcotráfico para evitar ataques a la población civil y violencia como la que hoy se vive en México, reveló el ex-gobernador de Nuevo León, Sócrates Rizzo García.
De acuerdo con Reforma, Rizzo declaró en conferencia ante estudiantes de la Universidad Autónoma de Coahuila que antes los presidentes marcaban las rutas que debía seguir el tráfico de drogas para no afectar a la población.
"De alguna manera se tenía resuelto el problema del tránsito (de la droga), pero había un control y había un Estado fuerte y un Presidente fuerte y una Procuraduría fuerte y había un control férreo del Ejército.
"De alguna manera les decían: 'Tú pasas por aquí, tú por aquí, tú por aquí', pero no me toques aquí estos lugares", expresó dijo Rizzo de acuerdo con Reforma
Dijo además que esta estrategia permitía al Estado garantizar la paz social que se perdió con la "guerra contra el narco" de Felipe Calderón.
"Lo que cuentan los viejos es que había un control desde el Gobierno, el Ejército controlaba. El gran problema es el consumo, mientras haya consumo en Estados Unidos va haber tráfico hacia allá.
"Lo que controlaban los gobiernos priistas era que ese tráfico no perturbara la paz social", señaló.
Rizzo, quien fuera gobernador de Nuevo León de 1991 a 1996, declaró que el control del narco teminó con la llegada del PAN al poder, y que los panistas en le ejecutivo federal no supieron escuchar consejos sobre cómo se hacían las cosas, por lo cual se desató la violencia.
Sin embargo, Rizzo negó que a los gobernadores de los estados se les involucrara en los acuerdos entre los gobiernos federales priistas y el narco, ya que el presidente tenía un control mucho mayor de autoridad que los gobernadores tenían que obedecer.
Dijo también que el nivel de consumo de drogas en México y la violencia hace imposible que se pueda retomar el esquema de acuerdos con el narco.
"Ya son otros tiempos, ahora tenemos un problema de consumo interno y un problema de crimen desorganizado por robos, extorsiones y es otro mundo.
"En aquel tiempo no había eso, había un Presidente fuerte con un control férreo sobre el Ejército que podía mantener la paz social y que ese tráfico, la demanda determinara la oferta", dijo el ex-gobernador.





