Acuerdo entre EU y México relativo a los Yacimientos Transfronterizos de Hidrocarburos en el Golfo de México, firmados por Patricia Espionosa y Hillaty Clinton. Suspicacia.
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México.- Ha levantado suspicacias el Acuerdo entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América relativo a los Yacimientos Transfronterizos de Hidrocarburos en el Golfo de México, que firmaron la canciller Patricia Espionosa y Hillaty Clinton.
Es “un asunto extraordinariamente delicado”, porque persisten dudas que habrá de dilucidar, consideraron los legisladores.
El acuerdo tendrá que ser estudiado por el Senado de la República porque le corresponde ratificar su validez.
Para el coordinador de la bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la Cámara de Diputados y ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex) Francisco Rojas Gutiérrez hay dificultades para el acuerdo porque “en Estados Unidos las dos cámaras (Senado y Representantes) deberán someterlo a aprobación, porque aquel país no firma tratados internacionales. Lo que sí firma son las llamadas órdenes ejecutivas, y éstas las firman por mayoría simple las dos cámaras”.
Consideró que el acuerdo manifiesta evidentes contradicciones, porque subyacen “diferencias entre lo que significa un tratado internacional y la orden ejecutiva; en Estados Unidos no es equiparable, y en México ocurre lo mismo. Es un punto que habrá que ver cómo está contemplado en los congresos de los dos países”.
Indicó que “además, hay dos periodos de 120 días, y otro periodo prorrogable por otros 120 días. Creo que en ese tiempo tendremos también la oportunidad de saber cuál es el contenido de la letra pequeña del tratado para estar todos seguros de lo que vamos a firmar”.
El legislador, de acuerdo con el diario La Jornada, Subrayó que para la firma del acuerdo se presentan interrogantes adicionales como las siguientes: ¿quién y cómo se van a repartir las posibilidades de que haya existencia de crudo o de gas en los pozos o los yacimientos transfronterizos?, ¿quién va a operar las operaciones de exploración y extracción?
Y es que indicó que “hay que entender que acá opera Pemex, que es un ente del gobierno federal, y allá operan compañías privadas. ¿Vamos a ver también si las compañías privadas están dispuestas a entrar a una dinámica tal?”.
En este contexto, dijo que “todavía hay una serie de dificultades enormes por delante. Lo que nos falta saber es: ¿en qué condiciones está firmado el acuerdo? Eso no lo conozco. Entiendo la necesidad que se tiene y se ha tenido desde hace muchos años. En 2000 se firmó el acuerdo para que se iniciaran estas negociaciones, y apenas ahora se están llevando a cabo, qué bueno que ya se terminó, y ahora vamos a ver de qué se trata”.
Por su parte, el senador Francisco Labastida dijo que no conocen el texto final por lo que se tiene que verificar si realmente es benéfico para México.
En tanto que Manlio Fabio Beltrones indicó que el Senado de la República sólo ratificará el tratado para la explotación de yacimientos transfronterizos entre México y Estados Unidos si se apega a lo que marca la Constitución y garantiza que la propiedad del petróleo queda en manos de la nación.
Para el perredista Pablo Gómez, integrante del grupo consultor senatorial que dio seguimiento al tema, el gobierno de Felipe Calderón “firmó apresuradamente y con mucha presión” ese acuerdo bilateral.
Además denunció que la cancillería canceló sin ninguna explicación las dos últimas citas a los legisladores, por lo que no fueron enterados de cómo se resolvieron los puntos más difíciles.
El panista Luis Alberto Villarreal, sostuvo que el acuerdo de explotación de yacimientos petroleros transfronterizos firmado debe analizarse a fondo.
Con información de La Jornada




