‘Díganos, por amor de Dios’, qué paso: familiares de internos del penal de Apodaca

Dolor e incertidumbre afuera del penal de Apodaca, Nuevo León.

 

México.- Lágrimas, incertidumbre, angustia, dolor y el seco e intenso frío acompañan a los familiares de los internos que han estado día y noche afuera del penal de Apodaca, en espera de información. 

Elementos de Protección Civil les repartieron chocolate caliente y cobertores, pues la mayoría del grupo se conforma de mujeres y niños.

Hasta el penal, que se ubica en la carretera Salinas Victoria, llegaron autobuses repletos con parientes de los presos. 

De acuerdo con lo medios locales, algunos familiares hicieron fogatas y otros más se resguardaron en sus vehículos para pasar la noche. 

Al lugar llegó el director de Orientación y Recepción de Quejas de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Emilio Alfaro Castillo, así como la Primera Visitadora General Catarina Teresa Rivera Díaz para dialogar con los familiares sobre la situación que se vive en el Cereso. 

La queja común entre los más de 300 personas que están afuera del penal es la misma: falta de información y el deseo de conocer la identidad de las víctimas y es que hasta las cinco de la mañana de este lunes sólo se conocían los nombres de 40 de los 44 reos que perdieron la vida. 

“Queremos saber qué pasó… Díganos, por amor de Dios en qué ambulatorio fue; dígame señor’’, exigía a gritos doña Juanita, al tiempo que sacudía la malla ciclónica que impedía el paso al penal. 

Muchas mujeres caían desmayadas; otras se mordían las uñas o se tronaban los dedos. 

Mientras que dentro del penal, las autoridades pedían calma. 

“Pero cómo, no puede ser… Es mucho tiempo sin saber nada. Por favor, que sea más rápido; cómo es posible que no tengan sensibilidad”, demandaban afuera. 

“No sabemos nada de nuestros familiares; estamos angustiados. Sólo algunas mujeres que estaban en la visita conyugal se pudieron comunicar con sus familiares”, reprochaban los familiares. 

Otras personas aseguraron que no se retirarían hasta ver a sus familiares para asegurarse de que no estén golpeados.

Hasta el momento se han entregado 17 cuerpos de reos fallecidos.

Los familiares continúan haciendo trámites, apoyados por la mesa especial que coloco el Gobierno del Estado, en la que se facilita el trámite de actas de nacimiento y de defunción, se les pagarán los gastos funerarios, y en caso de ser foráneos se les apoyara con el traslado de los cuerpos.

La riña registrada la madrugada de ayer dejó 44 internos muertos.

Esta mañana, el gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, anunció que se fugaron 30 reos, por lo que ofreció una recompensa de hasta 10 millones de pesos para quien ofrezca información que dé con el paradero de los prófugos.