México.- La Iglesia católica está en proceso de lanzar un programa con el que busca evitar que jóvenes sean reclutados como carne de cañón para el narcotráfico.
Tomás Perulero Muñoz, encargado del proyecto de atención juvenil de la arquidiócesis de Acapulco, Centros Integrales de Acompañamiento, dijo que los comandos cristianos tendrán la tarea de identificar a jóvenes que han delinquido o que están en riesgo de caer en delincuencia para ser rehabilitados mediante ?terapia psicosocial?.
Posteriormente, dijo, ?irían a uno de los nuevos centros juveniles de paz que la arquidiócesis ha establecido en una decena de parroquias de la ciudad en los últimos meses.
En esencia, ?queremos tener mecanismos de encuentro y ayudarles con actividades deportivas, talleres de habilidades y atención psicosocial. Queremos rescatarlos antes de que cometan un error?, comentó.
Este modelo de asistencia pastoral es la segunda parte de un plan que se ha proyectado desde hace 4 años y tiene sus orígenes en Colombia.
?Lo que estamos haciendo es aplicar un modelo de atención para víctimas colombiano y lo que pretendemos con éste es dar acompañamiento espiritual, jurídico, psicosocial y pastoral a la gente?, dijo a Milenio Diario el arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias.
La ubicación exacta de los nuevos centros juveniles de paz se mantiene en reserva para no arriesgar a los jóvenes que recibirán asistencia, entre ellos, muchachos a los que el crimen organizado ya ha tratado de reclutar como halcones, sicarios o soplones.
?Estamos ayudando en la construcción de una plataforma para la paz que sirva a la feligresía?, dijo a Milenio Diario el arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias.



El modelo de asistencia pastoral al que Garfias se refiere tiene sus raíces en Colombia debido a la guerra civil que por años ha asolado ese país.
Desde 2012, a petición de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Cáritas Colombia aportó a la diócesis de Acapulco asesoría y experiencia para mexicanizar el proyecto.
