Tanto el dirigente de la Central Campesina Cardenista, Max Correa, como el coordinador General del Congreso Agrario Permanente, José Durán, coincidieron en que la Ley de Hidrocarburos provocaría despojos al sector campesino.

Entrevistado a su salida, luego de sostener un encuentro con funcionarios del Gobierno Federal, Max Correa indicó que la figura de “ocupación temporal” es lo mismo que expropiación pues “al final del día es despojo".

Del mismo modo advirtió que las tierras ocupadas serían entregadas de modo posterior con daños irreversibles.

“Nos entregarían desiertos, zonas devastadas, sin agua, sin flora, sin fauna, sin biodiversidad, eso es algo que tenemos que revisar”.

Máx Correa indicó que durante la reunión que sostendrán el próximo lunes con el Secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell analizarán las virtudes y defectos de la enmienda constitucional, al mismo tiempo expondrán propuestas para evitar daños al sector campesino.

Por su parte José Duran resaltó que si bien la Ley de Hidrocarburos no puede ser derogada, si puede ser modificada para “preservar la economía rural a través del respeto de la propiedad agraria”.

“Echar a bajo la Ley de hidrocarburos no creemos que sea viable, pero si de hacer unas modificaciones relevantes que permitan el respeto al articulo 27, se tiene que respetar la propiedad social, para que el desarrollo que genere la exploración y explotación de hidrocarburos pueda beneficiar realmente a las comunidades campesinas”.

El mismo dirigente denuncio además que “coyotes agrarios” han realizado ofertas a los campesinos para “comprar la tierra” para después negociarlas a precio más alto con empresas trasnacionales.

“Ahorita hay un avasallamiento ya contra la propiedad campesina intentando comprarla por coyotes intermediarios, nos dejan en pleno estado de indefensión”, concluyó.