México.- Entre los pobres están los más pobres, y son los pueblos y comunidades indígenas quienes muestran los indicadores más agudos de pobreza y marginación, además de los índices más desfavorables de desarrollo humano en el país

Así lo indica el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), al destacar que de una población nativa estimada en alrededor de 7 millones, 4.4 millones enfrentan rezago educativo, poco acceso a servicios de salud, seguridad social, vivienda (espacios y servicios) y alimentación. 

En la Evaluación integral del desempeño de los programas federales y acciones dirigidas a población indígena 2010-2011 del Coneval, se señala, asimismo, que 2.7 millones están en pobreza multidimensional extrema, lo que representa 40.2% de ese sector. 

Subraya que, de acuerdo con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, la desigualdad educativa se observa desde el nivel básico (25.4% de los indígenas son analfabetos). 

En tanto, sólo 4.9% de los hombres y 3.7% de mujeres nativas acceden a la enseñanza superior, mientras que de la población en general acceden 10.1% de mujeres y 9.2% de hombres. 

Referente a la salud, 37.2% de la población indígena no cuenta con esos servicios, aunque puede tener atención médica en centros de la Secretaría de Salud, servicios estatales o IMSS-Oportunidades. 

Y para disponer de atención ese sector enfrenta obstáculos o se le dificulta acudir por la distancia de sus comunidades, lo cual implica un elevado costo de traslado a dichos centros y hay deficiencia en la provisión del servicio. 

Coneval destaca que sobre los programas y proyectos creados por el gobierno federal, atienden de manera fragmentada la problemática de la población indígena ante sus condiciones de marginación. 

Los programas son aplicados por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y la Secretaría de Educación Pública, por medio de la Dirección General de Educación Indígena y el Consejo Nacional de Fomento Educativo. En ellos se atienden educación, nutrición, acceso a la procuración de justicia, cultura y atención a grupos específicos. 

Y aunque hay programas educativos que se ocupan del rezago indígena en aspectos como acceso y permanencia en los servicios de enseñanza, especialmente de niveles básico y medio, no han logrado reducir la brecha en la asistencia escolar. Además, para las generaciones indígenas más jóvenes, la calidad, eficiencia terminal y desempeño escolar no han mejorado. 

Coneval destaca que entre los retos de los programas hay falta de estructura organizacional de las dependencias ejecutoras y la magnitud del rezago en el desarrollo de los pueblos indígenas. 

 

Con información de La Jornada