México, 20 Dic. (Notimex).- La presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, señaló que su gremio avala la reforma educativa salvo lo que se refiere a la permanencia que, por otra parte, no es una parte central.

 

En entrevista, subrayó que el SNTE está dispuesto a generar las condiciones para encontrar las soluciones más adecuadas y que se garanticen los derechos laborales, en beneficio de la educación pública.

 

"Nada está cerrado. No es momento de agitarnos y volvernos todos contra todos. Vamos a hacer un movimiento pacífico, porque somos pacifistas. Eso no quiere decir que claudiquemos en la lucha. Todo tiene momentos", expresó.

 

Al finalizar la XXXV Sesión Extraordinaria del Consejo Nacional del SNTE, expuso que para ello "no hay mejor manera que hablar, que el diálogo y la negociación, así como la reconciliación".

 

Sobre si hay las condiciones para ese diálogo, indicó que hay que crearlas. "Uno también tiene que crear condiciones para encontrar soluciones, no todo es responsabilidad de los otros", expuso.

 

Subrayó que la organización gremial que encabeza está dispuesta a generar las condiciones para encontrar las soluciones más adecuadas en beneficio de la educación pública.

 

"No me he sentado a platicar con el secretario de Educación (Emilio Chuayffet), pero no tengo ningún inconveniente en hablar con quien sea", asentó.

 

Para Gordillo Morales no se trata de evitar la evaluación, sino de tomar conciencia de que no es el mejor camino.

 

"La evaluación no puede tener como objetivo quitar o poner. Lo que tiene que tener como fin es elevar la calidad de la educación, ver dónde están las fortalezas y las debilidades", sentenció.

 

Abundó que la Constitución consagra el derecho legítimo de capacitar, preparar y actualizar a los maestros para que estén en las mejores condiciones de realizar sus labores.

 

Reconoció que la reforma laboral ya habla de los derechos de los maestros, "pero nosotros queremos que sea más específico. Esto es todo".

 

Por separado, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) reiteró su inconformidad por la aprobación de una reforma educativa que, desde su punto de vista, amenaza la estabilidad laboral y la seguridad en el empleo.

 

"Somos una organización sindical respetuosa del marco constitucional, pero nos reservamos el derecho a ejercer todos los recursos legales, sociales, políticos y pacíficos a nuestro alcance para garantizar el pleno respeto al empleo y a la dignidad de los trabajadores de la educación", expresó.

 

El pronunciamiento final de la XXXV Sesión Extraordinaria del Consejo Nacional, que consta de nueve puntos y que fue leída por el consejal René Frías Bencomo, señaló que "vamos a la reforma educativa con la misma fuerza, unidad y determinación que ejerceremos la defensa de nuestros legítimos derechos e intereses".

 

"Los órganos de Gobierno Sindical definirán la estrategia y las formas de acción para defender los derechos laborales y profesionales de todos sus agremiados y de la educación que es el patrimonio de los mexicanos", sentenció la central magisterial.

 

Destacó que ese gremio ha impulsado sistemáticamente mejoras continuas a la educación, como está acreditado en la firma del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica de 1992.

 

Dicho apoyo, expresó, también quedó de manifiesto con la firma del Compromiso Social por la Calidad de la Educación de 2002, y de la Alianza por la Calidad de la Educación de 2008, por citar sólo algunas iniciativas.

 

El SNTE comentó que "seguirá comprometido con una profunda reforma educativa y reconoce avances en las reformas aprobadas".

 

"Decimos sí a la calidad y excelencia de la educación, y sí a un cambio estructural que destierre la desigualdad educativa y social, que reduzca la brecha científica y tecnológica con otras naciones, que cree condiciones para un crecimiento económico con justicia, bienestar y oportunidades iguales para todos los mexicanos, explicó.

 

"Además, que haga de la educación la garantía genuina de un mejor futuro personal, familiar y comunitario para todos los mexicanos".

 

Con relación a la reforma sobre el servicio profesional y a la permanencia de los maestros en el servicio docente, indicó que "acordamos expresar de manera transparente que el SNTE no puede respaldar una medida que amenaza la estabilidad laboral y genera incertidumbre en el empleo".

 

También rechazó categóricamente dos premisas falsas "que ayer fueron usadas de manera irresponsable en la Cámara de Diputados".

 

Reiteró que "es absolutamente falso que el SNTE haya asumido en algún momento la rectoría de la educación, y es falso que la situación actual de la educación será responsabilidad única del magisterio o de su sindicato".

 

"Los trabajadores de la educación, reiteramos nuestro respaldo a una reforma educativa que responda al interés de la nación y al de todos los mexicanos, y que supere el conjunto de desafíos educativos, sin que ello se convierta en amenaza ni agravio para los maestros.

 

"El SNTE sostendrá siempre su posición institucional de respeto al Estado de derecho y las leyes, y mantendrá igualmente su cooperación y corresponsabilidad para fortalecer la escuela pública e impulsar una reforma educativa que sea verdaderamente en beneficio de México".