México.- Funcionarios de la Subprocuraduría de Investigación Especializada Delincuencia Organizada (SIEDO) también eran pagados por Joaquín “El Chapo” Guzmán para le dieran el pitazo sobre cateos y pesquisas que la dependencia llevaría a cabo contra el Cártel de Sinaloa.
El diario Reforma señala que de acuerdo con documentos ministeriales y judiciales, operadores de esta organización criminal también consiguieron el apoyo de servidores públicos del centro de arraigos de la Procuraduría General de la República (PGR) y el Cisen.
Testigos protegidos, identificados como "Libre" y "X" (dos abogadas de los socios de "El Chapo") decidieron colaborar con la PGR y revelar supuestos sobornos a funcionarios.
Los informantes revelaron que el principal publirrelacionista del Cártel era José Gerardo Ortega, yerno del ex secretario de la Marina Ricardo Ruano Angulo y quien hoy se encuentra preso en el Penal de Matamoros.
Según la indagatoria PGR/SIEDO/UEIDCS/031/2012, el cártel de Sinaloa pagó 250 mil dólares a funcionarios de la SIEDO para ser informado anticipadamente de los cateos contra sus propiedades.
Con cantidades de 100 mil pesos a 30 mil dólares gratificaban a quienes les proporcionaron datos de averiguaciones y oficios que elaboró la SIEDO, para pedir a la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y el FBI, antecedentes de algunos narcotraficantes.
Entre los involucrados presuntamente están fiscales federales, mandos del centro de arraigos de la PGR y la Policía Federal Ministerial de la SIEDO, un presunto integrante del Cisen y hasta de alguien que supuestamente es cercano a la titular de la PGR. Algunos nombres, puestos y filiaciones de los sospechosos prácticamente han sido borrados por la dependencia federal en diversos documentos, pero no así los de aquellos narcotraficantes que supuestamente sobornaron a los servidores públicos.
De acuerdo con las investigaciones, Carlos Moreno Flores, "La Calentura", Felipe Cabrera Sarabia "El Inge" y Noel Salgueiro Nevarez "El Flaco Salgueiro", los principales mandos de "El Chapo" en Guerrero, Durango y Sinaloa, pagaron las "mordidas".
Reforma considera que esta investigación en su conjunto es quizá la más relevante de la PGR al cierre del sexenio del Presidente Felipe Calderón y vuelve a indagar supuestas redes de corrupción que se consideraban erradicadas desde la "Operación Limpieza" de 2008, cuando fue contra los supuestos colaboradores de los Beltrán Leyva.
En esta ocasión, la novedad es que aquellos fueron relevados por el bando contrario, el que encabeza "El Chapo".


