Mario Aburto, asesino de Colosio, estaría por obtener su libertad Mario Aburto podría obtener ya su libertad. Foto/Internet
 

México.- Mario Aburto Martínez, autor material de homicidio de Luis Donaldo Colosio, candidato priísta a la Presidencia de la República en 1994, podría abandonar la prisión de máxima seguridad de Occidente (antes Puente Grande) a finales de este año, pues aunque la libertad la podría recuperar en un plazo máximo de tres años, al acumular tiempo de reclusión y beneficios  legalmente ya está en condiciones de solicitar su preliberación.

Aburto Martínez fue juzgado por los delitos de homicidio calificado, con premeditación, ventaja y alevosía, así como por el ilícito de portación de arma de fuego sin licencia, como lo solicitó el Ministerio Público Federal el 25 de marzo de 1994 al juez primero de distrito en materia penal con sede en Toluca, estado de México.

Fuentes del gobierno federal detallaron que Aburto podría dejar la prisión a finales de este año si tramita su preliberación y en ella se acepta que se deben restar a su sentencia al menos ocho por la realización de actividades educativas, laborales o culturales, y entre uno y dos años por buena conducta y ser primodelincuente, como consideraba la legislación vigente al momento del homicidio.

De esta manera, en teoría sumaría hasta 27 años de encarcelamiento, que serían suficientes para sostener que ha purgado tres quintas partes de su condena.

De acuerdo con el Código Penal de aquella época y la Ley de Ejecución de Sanciones Penales esa situación lo coloca como candidato a ser preliberado.

Las fuentes revelaron que el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) elaboró un estudio sobre el caso Colosio y la vida en prisión de Mario Aburto en 2003.

En ese estudio se afirma que el sentenciado podría recuperar su libertad en el primer semestre de 2012 o a principios de 2014, según el modo en que las autoridades penitenciarias le reconozcan beneficios.

La Procuraduría General de la República (PGR) detalló que el 5 de octubre de 2004 Aburto fue sentenciado con 48 años de prisión.

No obstante, y según los registros de la Subprocuraduría de Control Regional, Procesos Penales y Amparo de la PGR, el inculpado promovió dos apelaciones contra su sentencia. La primera se resolvió el 30 de octubre de 2004 y se le redujo la condena a 42 años.

Posteriormente, promovió el otro recurso, y el 16 de diciembre de ese mismo año el primer tribunal unitario con sede en Toluca estableció en 45 años su pena de manera definitiva.

En la investigación, dirigida por quien fue fiscal especial del caso de 1996 al 2000, Luis Raúl González Pérez, se detalla que, el 23 de marzo de 1994, “minutos después de las 17 horas tiempo local de Tijuana (en la capital mexicana eran las 19 horas), Luis Donaldo Colosio había concluido un mitin al que asistieron alrededor de 4 mil personas, el doble de lo esperado. La camioneta en que abandonaría el lugar quedó a unos 50 metros del templete donde dio su discurso”.

La escolta del entonces candidato, integrada por 14 elementos del Estado Mayor Presidencial, así como los organizadores del evento “intentaron realizar una valla sin conseguirlo, ya que la gente comenzó a arremolinarse alrededor del candidato, quien inició su marcha con mucha dificultad, y debido a la aglomeración, por lo cual avanzó lentamente hacia el puente de acceso a la colonia Lomas Taurinas, en Tijuana, Baja California.

“(...) El sonido ambiental reproducía la melodía La culebra con un volumen muy alto. El licenciado Colosio había avanzado cerca de 13.50 metros, en un tiempo aproximado de 1.58 minutos, según el dictamen pericial (...) cuando Mario Aburto Martínez disparó a la cabeza del candidato”, y dos segundos más tarde al abdomen, indica el informe hecho público en septiembre de 2000.

Mario Aburto Martínez fue detenido y llevado a la delegación de la PGR en Tijuana. El 25 de marzo de 1994 fue consignado ante el juzgado primero de distrito y sentenciado de manera definitiva.

El abogado Francisco Félix Garza García explicó que Aburto puede solicitar su libertad en cualquier momento, ya que en 1994 las leyes consideraban, entre otros beneficios para reducir la condena, ser primodelincuente, observar buena conducta, estudiar y trabajar.

“Pero lo más importante estriba en que en marzo de 1994, aunque se consideraron agravantes para el homicidio de Luis Donaldo Colosio, el delito no era considerado grave. Ese cambio se dio en julio de ese año, y fue en 1999, durante el mandato de Ernesto Zedillo, que en el Código Penal Federal se estableció que aquellos que cometieran homicidio agravado no pudieran obtener beneficios de preliberación y tendrían que cumplir su sentencia de manera completa”, detalla.

En tanto que para el abogado Juan Velázquez, quien fungió como representante de la familia Colosio Riojas ante la PGR, “Mario Aburto debe cumplir su sentencia completa, pues fue acusado de homicidio calificado”.

Cabe recordar que el caso Colosio levantó muchas sospechas sobre cuántos habrían participado en el homicidio material y quiénes serían los autores intelectuales.

Entre otras cosas, se dijo que los orificios habían sido causados por balas de distinto calibre y que se trató de un complot político para sustituir al candidato debido a problemas con el presidente Carlos Salinas.

Además se mencionó que un grupo de narcotraficantes había planeado el asesinato, y también que el asesino había sido suplantado durante su traslado a la ciudad de México.

Con información del diario La Jornada