Dejan libre a maestra relacionada con violación de un niño en Oaxaca La Corte consideró que las declaraciones del menor, víctima del abuso sexual, así como las pruebas psicológicas que se le realizaron, no son suficientes. Foto/Especial. 
 
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Ciudad de México.- La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó que se dicte la inmediata libertad de Magdalena García Soto, por no haber los elementos suficientes para acreditar su colaboración para que un niño de una escuela privada de Oaxaca, fuera violado en repetidas ocasiones por dos hombres.

Con una votación de ocho contra tres, el pleno del alto tribunal llegó a la conclusión de que no existieron elementos probatorios suficientes para sentenciar a García Soto, directora del Instituto San Felipe, por el delito de violación equiparada, al colaborar con los responsables para que el abuso sexual en contra del menor se llevara a cabo en varias ocasiones.

La directora del plantel fue sentenciada a seis años de prisión por el Tribunal Superior del Estado de Oaxaca y era la única persona que se encontraba presa por este caso, ya que los dos hombres que consumaron el delito cuando el menor contaba con cuatro años de edad, uno de ellos esposo de la maestra, se encuentran prófugos.

De los ocho ministros que votaron a favor de que se le concediera el amparo a García Soto, seis se pronunciaron por que la protección de la justicia federal se le otorgara de manera 'lisa y llana', es decir para que se ordenara la inmediata libertad de la inculpada, quien fue señalada por el menor de llevarlo ante los hombres que abusaban de él.

La Corte consideró que las declaraciones del menor, víctima del abuso sexual, así como las pruebas psicológicas que se le realizaron, no son suficientes para comprobar que en varias ocasiones la maestra lo separara del grupo de niños durante el recreo, para llevarlo a un salón donde los esperaban su esposo, Gabriel Constantino García y Salvador Pérez Ramírez.

Los integrantes del máximo tribunal del país coincidieron en que el amparo otorgado a la directora de la escuela, no significa que el delito no haya ocurrido, sino que no se comprobó la colaboración de García Soto para que éste se cometiera.

El ministro Sergio Aguirre Anguiano afirmó que el caso es 'tétrico, estrujante, patético, y es algo que hace en algunas personas que el epicentro del estallido de las emociones se dé indistintamente en cualquier lugar', pero que los jueces deben estar más allá de esas emociones y concretarse al análisis pleno de las piezas de los autos del expediente.

Agregó que de las pruebas que se han recabado no hay plena prueba de que haya existido un delito de violación equiparada atribuido a la maestra y que de acuerdo a su concepción a la acusación le hace falta 'el basamento más elemental' ya que la prueba circunstancial 'es una prueba no idónea'.

En esto coincidió la ministra, Margarita Luna Ramos, quien expuso que el caso es estrujante 'como mujer, como madre y como ciudadana', pero que la sentencia impuesta a la maestra, no se sustenta en elementos sólidos, y recalcó que en ningún momento se ignoró el principio constitucional de interés superior del niño.

Al final de la sesión hubo una molestia por parte de Ramón Cossío acerca de las declaraciones emitidas por el presidente de la Corte, Juan Silva Meza, acerca de que en ocasiones los jueces eluden sus responsabilidades con respecto a las convenciones internacionales que protegen a la niñez.

'Es una afirmación fuerte, que yo personalmente rechazo', dijo Cossío, y añadió que 'me molesta mucho' la forma en que se hizo alusión a los jueces respecto a la eludir los criterios internacionales, a lo que Silva respondió que de ninguna manera hizo referencias personales, ni las ha hecho en 15 años de ocupar la Corte.