jueves 18 de diciembre de 2014 | 05:48
Ediciones Locales

Llega la Cruzada Nacional Contra el Hambre a las comunidades wixárikas de Jalisco

En el estado de Jalisco se trabajará con organizaciones de la sociedad civil en los seis municipios considerados en la Cruzada Nacional Contra el Hambre, como son Tonalá, Tlaquepaque, Tlajomulco, Guadalajara, Zapopan y Mezquitic.

Pueblo Nuevo, 12 Jun. (SDPnoticias.com).- Con énfasis en los habitantes de las comunidades indígenas que viven en condiciones de pobreza extrema y carencia alimentaria, la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, y los gobernadores tradicionales wixárikas firmaron un acuerdo dentro de la Cruzada Nacional Contra el Hambre para sumar esfuerzos y dotar de alimentación, salud, vivienda, becas e infraestructura a esta zona de la Sierra Madre Occidental.

 
Durante la presentación del Programa estatal de Becas Indígenas y del Fondo Estatal para Estudiantes  de Primaria, en la comunidad de Pueblo Nuevo, la titular de la Sedesol afirmó que la política social del presidente Enrique Peña Nieto es incluyente, transparente y con rendición de cuentas a la sociedad, además de tener como objetivo llegar a los lugares más remotos del país para saldar la deuda pendiente con los indígenas.
 
Rosario Robles Berlanga fue recibida por el presidente municipal de Mezquitic, Álvaro Madera López, y por los gobernadores tradicionales de Santa Catarina, Alejandro López Torres; de San Andrés Cohamiata, Antonio López de la Cruz; de San Sebastián Tepanahuastlán, Salvador Chivarra de la Cruz, y de Tuxpan de Bolaños, Luis Villalobos Vázquez, así como por las autoridades de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, encabezadas por Nuvia Mayorga Delgado.
 
En su intervención, el gobernador del estado, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, manifestó que “el municipio de Mezquitic tiene 72 por ciento de población wixárica; apenas el  71 por ciento de la población está alfabetizada y sólo uno de cuatro personas mayores de 15 años tienen educación básica.

Los servicios básicos, como el drenaje, llegan a sólo el 32 por ciento de las casas de Mezquitic, en tano que los de agua y electricidad tienen un 55 por ciento de cobertura, lo que nos da una idea del estado marginal en que sus habitantes tienen que desarrollarse”, dijo el gobernador.

En la escuela primaria de esta localidad y ante cientos de habitantes de esta zona montañosa, la responsable de la política social del país explicó que dentro de la Cruzada todo se hará de manera coordinada con las autoridades estatales, municipales y tradicionales, a fin de llevar a los wixárikas servicios de salud, educación, vivienda de calidad y alimentos nutritivos, respetando además su cultura y tradiciones.  
 
“Desde la Sedesol estamos trabajando ya con los programas para el Desarrollo en Zonas Prioritarias (PDZP), Estancias Infantiles, Pensión para Adultos Mayores, Empleo Temporal y 3x1 para Migrantes”, afirmó.
 
Explicó que en el estado de Jalisco se trabajará de manera importante con organizaciones de la sociedad civil en los seis municipios considerados en la Cruzada Nacional Contra el Hambre, como son Tonalá, Tlaquepaque, Tlajomulco, Guadalajara, Zapopan y Mezquitic.
 
En esta comunidad serrana, la titular de la Sedesol inauguró una estancia infantil, que brindará cuidado integral a hijos de madres jefas de familia entre uno y cuatro años de edad.
 
Al explicar los mecanismos de trabajo de la Cruzada, mencionó que más que un presupuesto asignado a Jalisco, se busca intervenir con los programas federales y estatales existentes para transformar el entorno de las familias más vulnerables del estado.
 
Dividida en cinco grandes comunidades, Mezquitic, San Andrés Cohamiata, San Miguel Huaixtita, San Sebastián de Teponahuastlan y Nuevo Colonia, la región wixárika tiene 18 mil 84 habitantes, de los 12 mil 740 tienen carencia alimentaria y 4 mil 54 se encuentran en pobreza extrema.
 
Los objetivos de la Cruzada son: cero hambre a partir de una alimentación y nutrición adecuada; eliminación de la desnutrición infantil aguda; aumento de la producción de alimentos; reducción de las pérdidas postcosecha y de alimentos, e impulso a la participación comunitaria.