México.- Un grupo armado irrumpió en 5 viviendas de la comunidad de Chacotla, municipio de Mochitlán, y se llevaron privadas de la libertad a ocho personas, entre ellas, dos mujeres y dos menores de edad.

Familiares de las víctimas relataron que alrededor de las 23:45 horas del lunes 30 de enero, unos 40 hombres fuertemente armados, a bordo de cuatro camionetas llegaron a la comunidad, ubicada a media hora de Chilpancingo, capital de Guerrero.

Disparando en contra de las viviendas de adobe y láminas de aluminio, rompieron las puertas, sometieron a los ocupantes y se llevaron dinero, alhajas, electrodomésticos y herramientas de trabajo.

En las paredes, láminas y muebles de las viviendas se observaron decenas de orificios provocados por armas de grueso calibre, mientras que al exterior decenas de casquillos percutidos. Los depósitos de maíz, frijol y otras semillas, producto de las cosechas de todo el año, fueron destruidos dejando a las familias en la ruina.

A pesar de que en varias ocasiones llamaron al número de emergencias 911, no tuvieron respuesta, y fueron asediados durante más de cuatro horas, tiempo en el que estuvieron sometidos; los pocos que pudieron huir permanecieron refugiados en el monte.

Chacotla, es una comunidad de aproximadamente 100 habitantes, pertenece al municipio de Mochitlán, donde la mayoría de los pobladores se dedican a la siembra de maíz, frijol y calabaza, además de la crianza de animales de granja.

Fue hasta la tarde de este martes cuando algunos acudieron a la Agencia del Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado de Guerrero, para interponer la denuncia, pues ninguna autoridad había acudido a la comunidad hasta las 15:00 horas de este martes.

El lunes por la tarde, horas antes de la irrupción, en la comunidad estuvo presente el presidente municipal de Mochitlán, Jhobany Jimenez, quien acudió para inaugurar una calle de 50 metros, a la cual puso su nombre.

Cuando un grupo de reporteros se retiraban de la comunidad, más de 12 horas después arribaron, cinco unidades de las Fuerzas Especiales de la Policía del Estado, para investigar lo ocurrido en la comunidad de Chacotla, donde la población estaba devastada.