México.- Todos los domingos alrededor de las 10 de la mañana se reúnen los familiares y miembros de otras organizaciones civiles para buscar más fosas en Iguala, con la esperanza de encontrar a personas reportadas como desaparecidas.
No sólo de Iguala, también de otros poblados vecinos como: Cocula, Teloloapan, Huitzuco, Mezcala, Santa Teresa, hasta de las entidades vecinas de Morelos, Puebla, Tabasco y el Estado de México.
Luego de que en octubre se encontraran fosas con más de 20 cuerpos que no eran de los estudiantes desaparecidos el mes anterior, ¿quiénes eran? Ahora les dicen los otros
. Y según la lista del comité, que ya cuenta con 478 familiares de desaparecidos asociados, pueden ser más. Por lo pronto buscan los cuerpos de 236.
Pese a los halcones que siempre vigilan y que se encargan de avisar a los perpetradores acerca de quiénes están buscando, los integrantes de las caravanas saben quiénes son, aquel semioculto detrás de un tronco; otro asomado a la puerta de un tendajón, con un celular pegado a la oreja; uno más que descorre apenas la cortina de una ventana.
Las caravanas organizadas siempre están amenazadas, inclusive alguna vez, tuvieron que suspender las actividades. En menos de tres meses han recuperado 45 cuerpos. Los equipos de la PGR sólo llevan 3, a pesar de sus caninos y su georradar
, dicen con cierto desdén. De estos 45 ya fueron identificados tres. Uno fue reintegrado a su familia.
En un principio la PGR les advirtió que no podían escarbar por sí solos, pero ellos, armados con picos, palas, seguirán buscando a sus familiares en el suelo de Iguala, si encuentran fundadas sospechas de haber encontrado una fosa la marcan con un montículo de piedras y clavan unos banderines anaranjados. Otro equipo de búsqueda y excavación que trabaja de lunes a jueves subirá para verificar si es un positivo
. Si encuentran un cuerpo, las autoridades de la PGR y forenses regresan el viernes y trasladan el o los restos.
Con Información de La Jornada
